El dólar se mueve: ¿Se acabó la fiesta del tipo de cambio bajo y qué hay detrás del cambio de rumbo?
¿Estamos ante el fin de la etapa del dólar accesible? Los movimientos de esta semana revelan un cambio de tendencia que los expertos vinculan con un exceso de pesos y una caída en las tasas. Descubrí los detalles técnicos que explican por qué los inversores están tomando nuevas decisiones.
El mercado cambiario da un giro inesperado que pone en alerta a ahorristas e inversores. El dólar oficial en el Banco Nación trepó este jueves a $1.435, marcando su tercer día consecutivo de suba tras una prolongada racha de caídas. Este movimiento, que representa un alza del 1.4% en la jornada, contrasta con el piso de $1.390 que había tocado apenas el lunes, generando interrogantes sobre la sostenibilidad del tipo de cambio “barato”.
¿Qué está pasando con la liquidez y las tasas?
Una de las lecturas que analizan los especialistas apunta a un escenario de mayor liquidez en el sistema bancario. Para no mantener los pesos ociosos, las entidades financieras estarían cubriéndose con colocaciones a un día, conocidas como “repos”, con el Banco Central. Esta dinámica presiona a la baja las tasas de interés, lo que a su vez desincentiva a algunos inversores que ya no encuentran atractivo ese rendimiento y comienzan a volver su mirada hacia el dólar.
La sociedad de Bolsa PPI profundizó en este análisis en su informe diario. La firma señaló que “es probable que no solo la situación de liquidez más holgada actual, sino también la perspectiva de que se relajen aún más las condiciones, haya terminado por empujar a los inversores a anticipar tasas más bajas y demandar (dólar) spot”. Esta explicación técnica da cuenta de un cambio en las expectativas del mercado que está impactando directamente en la cotización.
Los números concretos de la semana
El movimiento no es aislado. Este jueves, el dólar mayorista también registró un incremento del 1%, ubicándose en $1.413. Esta suba se suma a los avances del 1.3% del miércoles y del 0.7% del martes, interrumpiendo así una racha de cuatro jornadas consecutivas de retrocesos.
Por el lado de las tasas, el camino fue exactamente el inverso. La tasa de caución, que el lunes se ubicaba en el 35.8% TNA, cayó hasta el 26% el miércoles. En paralelo, el pase entre bancos, otro indicador clave de la liquidez del corto plazo, también descendió, pasando del 38.3% al 27.5% según los datos relevados por PPI. Este cruce de caminos entre un dólar que sube y tasas que bajan configura un escenario nuevo que los agentes económicos observan con atención.