El dólar tocaría un techo inesperado a fin de año: qué dice el informe que siguen los grandes bancos
El dólar mayorista llegaría a $1.648,10 a fin de año según el LatinFocus Consensus Forecast. ¿Qué impacto tendrá en el bolsillo? Los detalles que preocupan a los analistas.
El futuro del dólar en Argentina vuelve a estar en el centro de la escena. Un informe que reúne las proyecciones de más de 50 bancos y consultoras internacionales anticipa un valor que podría sorprender a más de uno. La divisa estadounidense llegaría a los $1.650 a fin de año, según las estimaciones más recientes.
Se trata del LatinFocus Consensus Forecast, un relevamiento que combina los pronósticos de las principales entidades financieras del mundo. El estudio calcula que el dólar mayorista cerrará 2026 en $1.648,10, una cifra que marca la tendencia para los próximos meses.
¿Cuánto subiría el dólar?
Si se toma como referencia el último cierre del viernes, cuando la cotización se ubicó en $1.487,50, la proyección implica una suba del 10,8% para lo que resta del año. Ese movimiento equivale a una pérdida aproximada del 9,7% del valor del peso frente al dólar.
Las miradas también están puestas en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central. Allí se proyecta que para diciembre el tipo de cambio nominal sea de $1.652, lo que representaría una variación interanual del 14,1% en comparación con el mismo mes del año anterior.
¿Qué esperan los analistas?
Tanto las proyecciones locales como las internacionales coinciden en que el dólar tendría una evolución controlada. El punto central es que esa depreciación del peso quedaría por debajo de la inflación esperada. Los analistas del REM estimaron una inflación del 29,8% para 2026, mientras que LatinFocus proyectó un avance de precios del 29,3%.
Las reformas de Caputo
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció una medida inédita en la historia argentina reciente. Los bancos podrán prestar a las empresas hasta un 15% de sus depósitos en dólares, incluso cuando las firmas tengan sus ingresos exclusivamente en pesos.
Esta decisión viene a desandar lo establecido por el gobierno de Eduardo Duhalde en 2002, en plena crisis tras el fin de la convertibilidad. En ese entonces, el mandatario peronista fijó por decreto que los depósitos en dólares no podían financiar a empresas que cobraran solo en moneda local.
La medida genera alerta entre varios economistas. Advierten que podría provocar un severo problema de descalce de monedas, un problema de liquidez para los bancos si se produce una devaluación, e incluso una mayor chance de corridas bancarias al desaparecer el rol del BCRA como prestamista de última instancia.