El Doradillo a sala llena: vecinos de Puerto Madryn vivieron dos jornadas únicas de avistaje
¿Sabías que la mitad de los vecinos que participaron nunca había pisado El Doradillo? Conocé todos los detalles de esta experiencia única que llenó de magia a Puerto Madryn.
El Área Natural Protegida Municipal El Doradillo volvió a ser el escenario de dos salidas exclusivas para residentes de Puerto Madryn, con cupos agotados en ambas jornadas. Durante el fin de semana, decenas de familias locales disfrutaron de una experiencia inolvidable en uno de los puntos más elegidos para el avistaje costero de la ballena franca austral.
La iniciativa, impulsada por la Secretaría de Turismo de la Municipalidad de Puerto Madryn y acompañada por el Ente Mixto de Promoción Turística, busca acercar a la comunidad a su patrimonio natural. Y los números demuestran que el interés es real: el 50% de los participantes confesó que nunca había visitado el lugar, mientras que el 70% llegó desde los barrios de la zona norte y oeste de la ciudad.
¿Qué revelaron las encuestas?
Según los datos relevados por la Dirección de Comunicación y Eventos Turísticos, la convocatoria tuvo un marcado perfil familiar. Las familias fueron protagonistas indiscutidas de ambas salidas, que se desarrollaron con total normalidad y bajo estrictas medidas de organización.
Este dato no es menor: la mayoría de los asistentes provenía de sectores que históricamente quedaron alejados de las propuestas turísticas tradicionales. Por eso, esta propuesta se enmarca en un programa municipal que promueve el turismo social e integrador, con el objetivo de que todos los vecinos puedan conectarse con los atractivos naturales de la ciudad.
Una experiencia que conecta con la naturaleza
El ANP El Doradillo es mucho más que un paisaje: es un santuario natural que atrae a miles de visitantes cada temporada. Pero en esta ocasión, el foco estuvo puesto en los propios madrynenses, muchos de los cuales descubrieron por primera vez la majestuosidad de las ballenas francas australes desde la costa.
Para muchos, fue un reencuentro con su entorno; para otros, una oportunidad para compartir en familia una actividad al aire libre única. La respuesta de la comunidad fue tan positiva que las salidas se completaron rápidamente, dejando en evidencia el enorme interés por este tipo de iniciativas.
Desde la organización, aseguraron que continuarán trabajando para que más vecinos puedan disfrutar de estos espacios, fortaleciendo el vínculo entre la comunidad, su patrimonio y el turismo sustentable.

