El drama de 20 familias en Clorinda: la medida que podría dejarlas sin trabajo
Una decisión administrativa pone en jaque a 20 familias en Clorinda. ¿Qué pasará con su único sustento? Los detalles de la protesta que no te podés perder.
La preocupación se apoderó del Complejo Fronterizo San Ignacio de Loyola. Un grupo de estibadores, junto a sus familias, se concentró en la Zona Primaria Aduanera para protestar contra una decisión que, según advierten, pondría fin a su única fuente de ingresos.
El motivo del reclamo es el traslado de las operaciones de importación de bananas y otros productos hacia el Depósito Fiscal DEFIBA. Los trabajadores temen que esta medida deje sin efecto su labor diaria en el paso fronterizo.
¿Qué reclaman los estibadores?
La protesta comenzó después de que los trabajadores presentaran una nota formal ante el Administrador de la Aduana de Clorinda. En el escrito, detallan el impacto que tendría esta disposición administrativa en la economía local.
“Dejaría sin sustento a unas veinte familias que desde hace años desarrollan tareas de carga y descarga en el paso fronterizo”, expresaron con contundencia en el documento, dejando entrever la angustia que atraviesan.
Una actividad informal pero vital
Los estibadores trabajan bajo un esquema histórico de informalidad, coordinados con distintos despachantes. Sin embargo, esta actividad representa una de las pocas oportunidades de ingreso para un sector vulnerable de la población de Clorinda.
“Aunque la actividad se realiza de manera informal con distintos despachantes, representa la única fuente de ingresos para numerosas familias clorindenses”, señalaron. Y agregaron: “El impacto económico y social será significativo en un contexto donde las oportunidades laborales son muy limitadas”.
La pérdida de estos puestos no solo implica dejar de cobrar jornales, sino también perder beneficios indirectos que ayudan a la canasta básica. “Detrás de cada puesto de trabajo hay familias, hijos y obligaciones diarias”, remarcaron. Además, mencionaron que en muchas ocasiones reciben mercadería remanente, como bananas, que contribuye a la alimentación de sus hogares.
¿Hay posibilidad de diálogo?
La asamblea de trabajadores pide la intermediación de las autoridades aduaneras y nacionales para frenar el traspaso total de las cargas o, al menos, instrumentar un esquema operativo alternativo que preserve las fuentes laborales.
“Solicitamos que las autoridades nacionales revean la decisión o, al menos, evalúen la posibilidad de mantener parte de las operaciones de importación en el Complejo San Ignacio de Loyola”, expresaron durante la concentración en el puente internacional.
Por el momento, la presencia policial y aduanera monitorea la zona, mientras los manifestantes esperan una mesa de diálogo o una respuesta oficial. “Nuestro reclamo es pacífico y el único objetivo es defender el trabajo que durante años permitió el sustento de nuestras familias”, aseguraron al cierre de la jornada.
El conflicto encendió las alarmas en todo el municipio de Clorinda, donde el comercio exterior es el motor económico de cientos de hogares que hoy ven amenazada su estabilidad.
