El drama de calle Brántiz: un año después, el arroyo El Molino sigue ganando terreno
Vecinos y productores denuncian que calle Brántiz sigue destruida por las crecidas del arroyo El Molino. ¿Qué pasó con las obras prometidas?
Un año atrás, los vecinos y productores de Tupungato alzaron la voz por el deterioro de calle Brántiz, castigada por las crecidas del arroyo El Molino. Hoy, la situación no solo no mejoró, sino que el panorama es igual de desolador.
El equipo de Noticiero Andino volvió al lugar para verificar si los reclamos habían tenido eco. La respuesta la da el propio terreno: el camino sigue intransitable, los márgenes del arroyo lucen descuidados y quienes viven o trabajan en la zona aseguran que las promesas oficiales quedaron en el papel.
Durante las tormentas, el agua avanza sin control, borra tramos enteros de la calzada y, cuando baja, deja un manto de barro que hace imposible el tránsito. La escena se repite cada vez que el caudal crece, y la incertidumbre crece con ella.
¿Qué prometieron las autoridades?
En agosto de 2025, después de las quejas de los damnificados, la Dirección de Hidráulica de Mendoza anunció un operativo de limpieza sobre el arroyo El Molino. Según informó el organismo, los trabajos comenzarían en unos 400 metros del tramo urbano revestido, con tareas de desembanque, retiro de vegetación y basura, y limpieza de los puentes para evitar obstrucciones.
Además, se adelantó que luego se intervendría la zona rural para detectar los puntos más críticos dentro de las fincas y evaluar refuerzos en los márgenes. El objetivo era claro: reducir los anegamientos y las pérdidas que sufren los productores en cada crecida.
Sin embargo, el nuevo relevamiento de Noticiero Andino confirma que los problemas persisten. Los pobladores denuncian que calle Brántiz sigue expuesta a nuevos daños ante cualquier precipitación fuerte.
Un problema que viene de lejos
La historia del arroyo El Molino está plagada de promesas incumplidas. Ya en septiembre de 2021, Hidráulica y la Municipalidad de Tupungato trabajaron en un tramo de 1.000 metros a la altura de la Ruta Provincial 89. En esa ocasión, se usaron máquinas y camiones para desembanques y limpieza, con la meta de recuperar la capacidad hidráulica antes de la temporada de tormentas, que en Mendoza va de noviembre a marzo.
Pero el problema es aún más antiguo. El Gobierno provincial había informado que se retiraron más de 100 camionadas de escombros y residuos del cauce. Desde Hidráulica advirtieron que la basura acumulada reduce el paso del agua, provoca obstrucciones y multiplica el riesgo de desbordes.
El reclamo que no cesa
Para los que transitan a diario por calle Brántiz, el deterioro del camino complica el acceso a las propiedades, el traslado de la producción agrícola y la circulación de vehículos y maquinaria. Cada tormenta es una lotería: el agua puede erosionar el camino y dejar aisladas a las familias que viven allí.
Los vecinos piden una solución integral, no parches temporales. Reclaman limpieza periódica del arroyo, fortalecimiento de los márgenes y la recuperación definitiva de la calle.
A un año de la primera cobertura, la postal sigue siendo la misma: el abandono. Con la temporada de lluvias a la vuelta de la esquina, la comunidad espera que las autoridades provinciales y municipales actúen antes de que una nueva crecida empeore todo.
Qué es el arroyo El Molino
El arroyo El Molino atraviesa sectores de Tupungato, con tramos cercanos a la Ruta 89 y calles como Brántiz y Marconi. Funciona como colector aluvional y de riego, similar a un zanjón principal, regulando el flujo de agua en la región. Su nombre honra al histórico molino harinero de la zona.