El drama de las abejas en Catamarca: lluvias, colmenas caídas y la nueva ley que busca proteger a los apicultores locales
Las lluvias del este provincial golpearon a las colmenas y ahora buscan regular el ingreso de apiarios foráneos. ¿Qué cambios propone la nueva ley? Los detalles.
La apicultura catamarqueña enfrenta un momento crítico. Las lluvias extremas golpearon fuerte en el este provincial y ya se siente en los apiarios: menos colmenas, menor producción de miel y una disputa por el alimento de las abejas que ahora impulsa un cambio en la legislación.
La coordinadora apícola provincial, Alejandra Villalba, confirmó en diálogo con Radio El Esquiú 95.3 que la situación será uno de los ejes del IV Encuentro Federal Apícola, que se desarrollará esta semana en Tucumán. Allí, Catamarca llevará sus reclamos y propuestas.
¿Qué pasa con las colmenas en el este?
Las intensas precipitaciones que azotaron la región durante el año dejaron su marca. “Ya hay algunas reducciones de colmenas por el tema de la zona del este, que llovió tanto este año”, advirtió Villalba.
El problema es directo: “Se lava todo el néctar y el polen con las lluvias, entonces ellas no tienen de qué comer”. Sin alimento, las abejas no prosperan y la producción de miel se resiente.
La especialista fue contundente sobre el impacto climático: “Los excesos son malísimos para la apicultura, tanto sequía como exceso de lluvia”. Y remarcó que “eso va a repercutir en la producción de miel, porque todo está relacionado”.
La llegada de colmenas foráneas: ¿competencia desleal?
Otro dolor de cabeza para los apicultores locales es el ingreso de apiarios de otras provincias durante las floraciones. Villalba explicó que esto genera “una gran competencia de alimentos” cuando se instalan grandes cantidades de colmenas en una misma zona.
“Si yo tengo un campo con mis colmenas y de golpe viene un productor con mil colmenas al lado, eso va a ser un exceso de población y una gran competencia de comida”, ejemplificó.
Para frenar esta situación, se trabaja en modificaciones a la Ley Apícola Provincial N.º 4889. La idea es clara: “Necesitamos que la persona que venga de afuera nos informe a qué campo viene y qué ubicación tiene, para poder resguardar a nuestros productores apícolas de Catamarca”, sostuvo la funcionaria.
A pesar de todo, el sector crece
No todo son malas noticias. Hoy hay cerca de 200 apicultores registrados en la provincia y una producción estimada de entre 15.000 y 20.000 kilos de miel por año. Además, crece el interés de jóvenes y mujeres por sumarse a la actividad.
Villalba apuesta a un producto diferenciado: “Tenemos que apuntar a una miel diferenciada, una miel agroecológica, una miel orgánica”. Y destacó con optimismo: “Los mercados cuando la prueban, quedan enamorados”.
Con ese horizonte, una delegación catamarqueña participará del Encuentro Federal Apícola en Tucumán, donde habrá capacitaciones, rondas de negocios y debates sobre el futuro de una actividad que busca fortalecerse frente a los desafíos climáticos y productivos.