El drama de los estudiantes de Lozano y León: sin refuerzos, caminan 20 cuadras a oscuras
Sin refuerzos, los chicos de Lozano y León caminan más de 20 cuadras a oscuras. ¿Qué respuesta dieron las autoridades?
La suspensión de los colectivos de refuerzo en horarios escolares dejó a decenas de alumnos de las localidades de Lozano y León en una situación límite: varados o caminando más de 20 cuadras en la oscuridad para llegar a la escuela. Las familias responsabilizan a las empresas concesionarias y a las autoridades municipales por la falta de soluciones.
El malestar se desató luego de que, desde el inicio de la semana, se eliminaran los servicios de transporte que cubrían el ingreso y egreso escolar. Una reorganización de trazas entre las compañías operadoras, que incluyó cambios en el recorrido, dejó sin cobertura a cientos de chicos que asisten a establecimientos educativos de la zona y de San Salvador de Jujuy.
¿Qué pasó con los refuerzos?
Vecinos autoconvocados denunciaron que las empresas quitaron los coches adicionales en los horarios clave de la mañana y el mediodía. La medida obliga a los estudiantes a deambular por zonas sin iluminación o a quedarse esperando unidades que llegan colmadas desde localidades anteriores.
Roxana, una de las residentes afectadas, explicó: “Nos quitaron el colectivo de refuerzo de las 7:20 de la mañana. Los chicos quedan varados y tienen que caminar más de 20 cuadras para intentar llegar a la escuela, o directamente no llegan, como pasó con los alumnos de León. Estamos pagando un pasaje carísimo, de más de 2.000 pesos, por un servicio pésimo”.
El reclamo y las excusas
Los damnificados aseguraron que, ante los reclamos, reciben respuestas evasivas: el municipio local, la Secretaría de Servicios Públicos capitalina y las operadoras se pasan la responsabilidad entre sí. Mientras tanto, la situación se torna cada vez más crítica.
Pese a un comunicado del municipio capitalino que aseguraba haber informado a los vecinos de Alto Comedero sobre la prestación, los usuarios del populoso barrio manifestaron su malestar por la tardía expresión y por las confusiones generadas. “Es una molestia tremenda para todos los vecinos”, expresaron.
Un problema que trasciende el transporte
La falta de transporte puso en evidencia la vulnerabilidad estructural que atraviesa la jurisdicción. La caminata obligada para alcanzar la ruta nacional expone a los jóvenes a hechos de inseguridad en horas donde aún no amanece por completo.
Además, los pobladores solicitaron la instalación de una sala de auxilios o posta de emergencia en la parte baja de Lozano. Isabel, otra vecina, señaló: “Para llegar al puesto de salud actual también hay que hacer 20 cuadras. Si alguien sufre una descompensación, el SAME tarda horas o te hace un cuestionario interminable. Necesitamos un punto de primeros auxilios que sirva de contención inmediata mientras se gestiona un traslado a la guardia”.