El drama de quienes ya no pueden pagar un alquiler y terminan hacinados en casa de un familiar
¿Se puede vivir dignamente sin poder pagar un alquiler? Cada vez más familias terminan hacinadas en casa de un familiar y el IPAV lo admite. Conocé los detalles.
La crisis habitacional en La Pampa alcanzó un punto crítico: cada vez más familias no pueden sostener el pago de un alquiler y deben mudarse a vivir con parientes. Así lo admitió la presidenta del Instituto Provincial Autárquico de Vivienda (IPAV), Erica Riboyra, quien no dudó en calificar la situación como una “emergencia”.
En diálogo con Radio Kermés, Riboyra explicó que la demanda de viviendas sigue en aumento y que, en los últimos meses, se detectó un fenómeno que va más allá de la necesidad de acceder a una casa propia: hogares que ya no pueden afrontar el costo mensual de un alquiler.
“Ahora se ve la emergencia”, sostuvo la funcionaria, al referirse a la realidad de grupos familiares que, ante la imposibilidad de pagar, se ven obligados a buscar refugio en el seno de su propia familia.
“No pueden pagar alquiler y van a compartir vivienda con otro familiar”, describió Riboyra, graficando una situación que se repite cada vez con más frecuencia.
¿Qué implica esta nueva realidad?
El resultado es que una misma vivienda termina albergando a varios núcleos familiares, una situación que refleja el deterioro de la capacidad económica de los hogares y la dificultad creciente para acceder a una solución habitacional independiente.
“Muchos grupos familiares viven juntos”, señaló la titular del IPAV, al describir un panorama que se agrava frente al aumento de las dificultades para sostener una vivienda.
La problemática también golpea a los adultos mayores. “Personas mayores no pueden sostener un alquiler”, planteó Riboyra, marcando a otro de los sectores más vulnerables en este contexto.
¿Qué propone el Gobierno provincial?
Ante este escenario, Riboyra destacó la operatoria “Llegar a casa”, lanzada el año pasado por el Gobierno provincial, que apunta a cubrir un segmento de la población que tiene terreno y capacidad de pago pero que no accedía a los planes existentes.
“Se están entregando unos 20 créditos por mes”, precisó la funcionaria.
La operatoria contempla tres modelos de viviendas, según las necesidades del grupo familiar:
Monoambiente: 36,40 metros cuadrados.
Una habitación: 45,14 metros cuadrados.
Dos habitaciones: 58,34 metros cuadrados.