El drama de un barrio: sin recolección de residuos y con árboles caídos que nadie retira
Un barrio de La Plata clama por respuestas: hace más de una semana que no pasa la recolección y las ramas podadas llevan un mes en la calle. ¿Qué dicen las autoridades?
La paciencia de los vecinos de 16 y 95, en Altos de San Lorenzo, está al límite. Hace más de una semana que el camión de la basura no pasa por la zona, y las ramas de los árboles podados llevan más de un mes acumulándose en las veredas. El reclamo, que ya es un clamor, llegó a oídos de El Día a través de una vecina que decidió visibilizar la situación.
“Hace más de un mes que pedimos que se lleven las ramas de la poda de los árboles”, denunció la mujer, quien prefirió mantener su identidad en reserva. Según su relato, el servicio de recolección de residuos no pasa desde hace al menos ocho días, lo que agrava aún más el panorama en un barrio que ya sufre con los anegamientos cada vez que llueve.
¿Por qué es un problema urgente?
La acumulación de residuos y ramas no solo genera una postal desalentadora, sino que también obstruye los desagües pluviales, aumentando el riesgo de inundaciones en una zona históricamente afectada por el agua. La vecina fue contundente: “Con las lluvias, esto se convierte en un caos”.
El reclamo no es nuevo. Los vecinos aseguran que vienen realizando pedidos formales a las autoridades municipales, pero hasta ahora no obtuvieron respuesta. La falta de respuesta enciende las alarmas, ya que el problema no hace más que crecer con el paso de los días.
¿Qué piden los vecinos?
La comunidad exige que se restablezca el servicio de recolección de residuos de manera urgente y que se realice la poda y retiro de ramas que ya fueron cortadas. El pedido no es caprichoso: la acumulación de desechos atrae roedores e insectos, y las ramas representan un peligro para los transeúntes, especialmente durante tormentas.
Mientras tanto, los vecinos de 16 y 95 esperan que las autoridades escuchen su reclamo. La situación, lejos de resolverse, se convierte en una bomba de tiempo para la salud pública y el bienestar del barrio.