El drama de una madre salteña: seis meses de espera para conseguir cannabis medicinal para su hija
Una madre salteña revela los obstáculos para conseguir cannabis medicinal para su hija: demoras, miedo y la dura realidad del mercado ilegal. ¿Qué cambia con la nueva ley?
Una madre salteña contó cómo la burocracia y la falta de respuestas la llevaron al límite para conseguir el cannabis medicinal que su hija necesita. Entre trámites eternos y la amenaza del mercado ilegal, su historia refleja la urgencia de una ley que recién ahora comienza a tomar forma.
La reglamentación de la Ley Provincial 8505, oficializada mediante el Decreto Nº 477 firmado por el gobernador Gustavo Sáenz, crea el Registro Provincial de Cannabis Medicinal. Pero para Noemí Bisceglia, mamá de Camilita, una niña con discapacidad, el anuncio significa mucho más que un trámite: es la posibilidad de acceder a un tratamiento seguro y sin demoras.
¿Qué cambia con el nuevo registro?
El decreto establece las reglas para el funcionamiento del registro y apunta a dar un marco concreto a una práctica que ya es parte de la vida diaria de muchas familias salteñas. Sin embargo, Noemí es clara: el verdadero impacto se verá en la implementación, en cuánto tarda una familia en conseguir la medicina y con qué respaldo cuenta.
“Realmente me alegra el corazón saber que por fin se están involucrando las partes interesadas en darle una respuesta sólida a tantas inseguridades que tienen las familias o personas que requieren de esta medicina natural”, expresó.
La odisea de las obras sociales
Uno de los principales escollos que enfrentó esta familia fueron las demoras de las obras sociales para entregar el cannabis importado. Según relató Noemí, los trámites burocráticos llegaron a extenderse entre seis y siete meses. Una espera que, para garantizar la continuidad de un tratamiento, puede ser un problema grave.
“Ante esa necesidad la gente recurre al cannabis clandestino de procedencia dudosa”, advirtió.
La preocupación no es menor. Para esta madre, la posibilidad de acceder a un producto seguro está directamente vinculada con la tranquilidad de saber qué está consumiendo su hija y qué efectos puede tener sobre su tratamiento.
Una mejoría que se nota
En el caso de Camilita, los resultados fueron notorios. “Su vida y la nuestra tuvo una mejoría bastante notable”, contó. Entre los cambios, destacó que su hija está “más conectada a la vida social” y que presenta menos convulsiones.
Por eso, cuando el acceso se interrumpe, aparece una de las situaciones que más angustia genera: “Entrás en pánico por tener que saltear cualquier cannabis inseguro”, relató.
El costo del tratamiento
El acceso al cannabis medicinal también tiene un componente económico. Noemí señaló que, cuando no existe acompañamiento del Estado o de una obra social, el tratamiento puede resultar costoso para las familias. Por eso, considera fundamental que la reglamentación provincial no se limite a crear un registro, sino que esté acompañada por políticas concretas de salud y asistencia.
“Que no nos dejen solos ante la falta de voluntad política”, reclamó, y pidió que organismos como los ministerios de Salud y Justicia y las demás áreas involucradas se comprometan con la implementación.
¿Cuántos usuarios hay en Salta?
Noemí reconoció que no cuenta con información oficial sobre la cantidad de usuarios. Pero también planteó otra dificultad: el temor que algunas personas pueden tener a registrarse. “Algunas personas no quieren registrarse por miedo a la persecución”, señaló.
Para ella, contar con un registro es importante, pero no suficiente. También considera fundamental que exista acompañamiento médico y estatal para que los pacientes puedan acceder a productos seguros y realizar sus tratamientos con tranquilidad.
El antecedente del REPROCANN
A nivel nacional, el REPROCANN atravesó cambios administrativos y demoras que también afectaron a usuarios que necesitaban regularizar su situación. La mujer recordó que, cuando se produjeron modificaciones que obligaron a algunas familias a volver a realizar trámites, la situación fue complicada. Por eso, considera positivo que Salta avance con una herramienta propia.
“Creo que es importante no depender de nadie”, afirmó.
Su pedido final está dirigido especialmente a otras madres que atraviesan situaciones similares. Les recomienda hablar con los médicos y no tener miedo de plantear la posibilidad del cannabis medicinal.
“Somos nosotras las que vemos sufrir a nuestros hijos y solo nosotras podemos decidir el camino a seguir”, afirmó.
Y resumió su principal preocupación en una frase que atraviesa toda su experiencia: “Solo deben tener una medicina segura”.