El drama del agua marrón: miles de vecinos pasaron del líquido turbio al corte total
¿Hasta cuándo seguirán sin agua? Los vecinos de la Zona Norte denuncian que Absa no da respuestas y el servicio sigue fallando. Conocé los detalles de esta crisis que no termina.
En la Zona Norte de La Plata, desde Tolosa hasta Villa Elisa, miles de vecinos vivieron días de pesadilla: primero el agua salió marrón de las canillas y después el suministro se cortó por completo, según denunciaron ante Absa.
Durante una semana, el líquido turbio fue el protagonista en los hogares. Pero en las últimas jornadas, la situación escaló: muchas familias quedaron sin una sola gota de agua.
¿Qué zonas fueron las más afectadas?
Los mayores perjuicios se registraron en Villa Elisa, Villa Castells y Tolosa. En las últimas horas, el servicio comenzó a restablecerse, aunque en varios sectores todavía hay problemas de presión.
Un vecino de Villa Elisa, en la zona de 6 y 54, contó: “En Villa Elisa estamos sin agua hace cuatro días. Nos dicen que hay una bomba quemada pero no la han arreglado. Tampoco hay nadie trabajando allí”.
¿Cuáles son las causas del problema?
Entre las hipótesis que manejan los damnificados aparecen bombas quemadas, demoras en los arreglos y cañerías subterráneas rotas que permiten la entrada de aguas turbias. Los vecinos, acostumbrados a estas fallas, ya conocen el ABC de la crisis.
Además, criticaron la escasa información que brinda Absa. En varios barrios coincidieron en que estuvieron más de cuatro días oscilando entre el agua marrón y la falta total del servicio. Y señalaron que esto ocurre a pocos kilómetros del estuario del Río de la Plata, uno de los reservorios de agua dulce más grandes del planeta.
El malestar se mezcla con el desaliento. El problema se arrastra desde hace años, y la solución definitiva parece lejana: el acueducto prometido avanza lentamente. Mientras tanto, en parte de Gonnet y Villa Castells, los vecinos dependen de los bidones que reparte la empresa.
Sin precisiones sobre cuándo se normalizará todo, la paciencia se agota. El servicio de agua domiciliaria en muchas zonas de La Plata está al borde del colapso, y los usuarios siguen soportando situaciones que ponen en riesgo su salud, mientras las facturas llegan puntuales y con montos abultados.