El drama del tarifazo: Catamarca paga 90% más por la energía y nadie sabe hasta cuándo
La factura mayorista de energía en Catamarca aumentó un 90% en ocho meses. ¿Alcanzará el subsidio de $6.000 millones para calmar las aguas? Los detalles que preocupan a los usuarios.
La factura mayorista de la energía que paga EC SAPEM se disparó un 90% en ocho meses, y el Gobierno provincial corre contra reloj para contener el impacto. Mientras tanto, el malestar crece y el Ejecutivo nacional no da señales de alivio.
El aumento, que se aplicó desde diciembre, llevó la boleta de $9.119.451.620 a $17.329.818.503 en septiembre, según datos publicados por El Ancasti. La diferencia supera los $8.210 millones, un golpe durísimo para las arcas provinciales.
¿Qué hay detrás del tarifazo?
La eliminación de subsidios a la energía mayorista por parte de la Nación es la causa principal. La Compañía Argentina del Mercado Mayorista Energético (CAMMESA) traslada el aumento a las distribuidoras del interior, mientras en el Congreso avanza un plan para perdonar deudas por más de 1.800 millones de dólares a EDENOR y EDESUR, las empresas del área metropolitana.
La diferencia es clara: EDENOR y EDESUR están reguladas por el Estado nacional, mientras que las distribuidoras del interior, como EC SAPEM, dependen de las provincias. Por eso, ninguna distribuidora del interior recibió un trato similar.
El impacto en los bolsillos catamarqueños
El costo del aumento se traslada a las facturas de los usuarios, que ya sufrieron los altos consumos por el frío de junio y julio. El margen de la empresa para absorber el golpe es mínimo, y por eso el Gobierno provincial anunció un subsidio de $6.000 millones por dos meses.
Según el anuncio oficial, se subsidiará el equivalente a 200 kW de consumo para los sectores de menores ingresos, y la industria tendrá rebajas sobre sus consumos estabilizados. Pero las voces de alerta no se callan.
¿Qué pasa con la relación Nación-provincias?
El tarifazo se suma a la polémica por el uso de fondos del impuesto a los Combustibles, que por ley deberían destinarse a obras viales, pero que el Ministerio de Economía utilizó para inversiones financieras. Ambas decisiones son unilaterales y no consideran el impacto en las provincias.
En este contexto, los gobernadores comienzan a movilizarse. Se reactivan iniciativas como la coparticipación del impuesto a los Combustibles o los Aportes del Tesoro Nacional. Pero el presidente Javier Milei no parece dispuesto a ceder, a pesar de la amabilidad de Diego Santilli.
Mientras tanto, Catamarca espera que los $6.000 millones alcancen para mitigar el golpe. Pero la incertidumbre sobre el futuro de las tarifas sigue latente.