El drama oculto de la deuda bonaerense: 37,4% de los hogares en mora y una inflación que no da tregua
La economía bonaerense se hunde en la mora y la inflación: ¿qué pasa con las tarifas y los salarios?
La economía de la provincia de Buenos Aires no levanta cabeza. Mientras el país muestra signos de recuperación, el territorio bonaerense se hunde en dos problemáticas que golpean directo al bolsillo de las familias: el endeudamiento y la inflación. El 37,4% de los deudores registra mora, el índice más alto del país, y la inflación acumulada en el Gran Buenos Aires supera en 7 puntos a la media nacional.
Un informe del Observatorio Económico de la Provincia de Buenos Aires, con base en datos oficiales, revela que el atraso en los pagos se concentra en los segmentos no bancarios y entre los deudores más jóvenes. Pero el dato que más preocupa es ese 37,4% de morosidad, que posiciona a la provincia como la de peor desempeño en todo el territorio argentino.
¿Qué pasa con la deuda familiar?
El nivel de incumplimiento con el sistema bancario trepó al 12,7%, el más alto desde la crisis de 2001. Pero el verdadero problema está en las plataformas fintech e informales: el atraso se disparó al 29,6%, afectando a 3,4 millones de usuarios que no pueden pagar sus compromisos.
Este fenómeno no es casualidad. La inflación acumulada desde diciembre de 2023 hasta junio de 2026 alcanzó el 327% en el Gran Buenos Aires, superando por 7 puntos porcentuales el promedio nacional. Y si se miran los servicios públicos, el golpe es aún más brutal: los aumentos llegaron al 555% en el mismo período.
Tarifas que asfixian
El esquema de recomposición tarifaria aplicado desde diciembre de 2023 trasladó el costo de los servicios a los hogares a un ritmo mucho más veloz que los salarios. Los trabajadores de menores ingresos de la provincia, concentrados en el Conurbano, son los que más sufren esta disparidad.
Consumo, industria y recaudación: todo en rojo
La situación no mejora en otros rubros. Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el consumo en supermercados cayó un 5,5% interanual en mayo, mientras que los centros de compras registraron una contracción del 9,1%.
La industria manufacturera tampoco escapa a la crisis: en mayo de 2026, la utilización de la capacidad instalada fue de apenas 58,4%, lo que significa que 4 de cada 10 máquinas están paradas. Este sector representa un tercio del producto bruto geográfico provincial y el 40% del PBI argentino, por lo que su debilidad golpea a toda la economía nacional.
Por último, las transferencias automáticas cayeron un 4% interanual en junio, y la recaudación propia se desplomó un 15% real en mayo. “Tanto la coparticipación como los recursos propios continúan mostrando un bajo desempeño en términos reales, limitando los recursos disponibles para la Provincia y los municipios”, concluye el informe.