El drama oculto de los colegios privados: aumentos que no alcanzan y una caída de matrículas que preocupa
Los colegios privados de la provincia enfrentan una crisis silenciosa: los aumentos de cuotas no alcanzan y la caída de matrículas por la baja natalidad ya obliga a reducir aulas. ¿Cómo piensan sobrevivir?
La educación privada en la provincia atraviesa una tormenta perfecta: los aumentos de cuotas aprobados no llegan a cubrir los costos y la baja en la natalidad ya se siente en las aulas. Martín Zurita, secretario ejecutivo de la AIEPA, no oculta su preocupación.
El referente del sector aseguró que el incremento del 8% en las cuotas (5,5% en agosto y 2,5% en septiembre) resulta «insuficiente» frente a un escenario económico que describió como «muy complicado» desde principios de año. «El panorama es muy complicado y afecta el funcionamiento de muchísimas escuelas», advirtió en diálogo con este medio.
¿Qué hay detrás del aumento «insuficiente»?
Las instituciones de gestión privada no solo enfrentan la suba de servicios, que según Zurita se cuadruplicaron, sino también un incremento en la mora de las familias golpeadas por la crisis. A esto se suma un factor demográfico que complica el futuro: la fuerte caída en la tasa de natalidad.
«Venimos atrasados con los aumentos, tenemos un atraso aproximado de media cuota que, combinado con otros factores, como el aumento de servicios que se cuadruplicaron, hacen que el panorama sea realmente complicado para todos», expresó Zurita.
Menos nacimientos, menos aulas
La baja de la natalidad ya está teniendo un impacto concreto en los colegios. Zurita reveló que «hay algunas escuelas que tuvieron que reducir aulas» y que la tendencia no parece mejorar. «En nuestro país tuvimos 400 mil nacimientos menos y eso impacta directamente en la cantidad de matrículas», sostuvo.
Si bien hasta ahora no se registraron cierres de escuelas privadas, el dirigente planteó que el sector debe pensar en alternativas de «reconversión» ante la menor cantidad de alumnos. «Esto ya se está empezando a sentir en todo el sistema educativo en general y en jardines maternales que a lo mejor antes tenían 8 salas y ahora como mucho tienen cuatro o cinco», explicó.
El impacto, según Zurita, varía en cada comunidad, pero la preocupación es generalizada. Las instituciones privadas, que históricamente fueron una opción para muchas familias, ahora enfrentan un doble desafío: mantener su sustentabilidad económica y adaptarse a un nuevo escenario demográfico.