El drama oculto de los contratistas rurales: máquinas con 20 años y tarifas congeladas
¿Cómo pueden seguir trabajando con máquinas de 20 años y tarifas congeladas? La dura advertencia de un dirigente que conoce la realidad de Entre Ríos.
El sector que mueve más del 70% de la cosecha nacional enfrenta una crisis silenciosa: equipos que promedian dos décadas de uso, créditos inaccesibles y valores que no cubren los costos. Luis Fredy Simone, presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Maquinarias, encendió las alarmas.
Durante una entrevista con Moviendo el Avispero, por Elonce Radio & Stream FM 98.7, el dirigente trazó un panorama desolador que golpea con especial dureza a Entre Ríos. Muchos de los que hoy prestan servicios rurales, contó, alguna vez fueron productores que se reinventaron para no soltar el campo.
“Muchos de los que somos contratistas hoy en algún momento fuimos productores”, relató Simone, y explicó que la transformación del esquema productivo empujó a familias enteras a reconvertirse: “Por decisión de no dejar la maquinaria, de no dejar el campo, de no dejar la actividad que tanto queremos, que es sembrar, cultivar, cosechar. Nos fuimos reconvirtiendo, inventando, reinventando y salimos siendo contratistas”.
Un pilar del agro que no recibe el reconocimiento que merece
Los números que aportó Simone son contundentes: los contratistas son responsables de levantar más del 70% de la cosecha nacional, realizan alrededor del 70-80% de la siembra y ejecutan más del 90% de las aplicaciones de fitosanitarios. A partir de esas cifras, sentenció: “Somos una actividad muy muy imprescindible para el sector porque, hoy por hoy, en la Argentina no se podría estar produciendo sin nosotros, sin los contratistas”.
Sin embargo, ese peso estratégico no se traduce en beneficios económicos. Las tarifas permanecen estancadas hace años, mientras los costos de inversión se dispararon, lo que impide renovar tractores, sembradoras y cosechadoras.
Maquinaria envejecida: un problema grave que afecta la producción
Uno de los puntos más críticos que planteó Simone es la antigüedad del parque de maquinaria. “Estamos hablando de un parque de maquinaria entre 15 y 20 años de antigüedad”, precisó, y calificó la situación como “grave”. La falta de créditos y el envejecimiento de los equipos pueden provocar fallas o falta de capacidad tecnológica, con el riesgo de no completar las labores dentro de las ventanas productivas, dejando lotes sin cosechar o sembrar en las condiciones adecuadas.
El dirigente también alertó sobre la evolución de los precios: “Imagínate que en los últimos 20 años la maquinaria subió más del 100% en dólares. No estoy hablando en pesos, estoy hablando en dólares”.
Tarifas planas y una advertencia especial para Entre Ríos
El estancamiento de las tarifas es otro de los grandes dolores de cabeza. “La tarifa está muy plana. Hace muchos años que seguimos con la misma tarifa y eso hace que no se pueda cambiar la maquinaria, no se pueda actualizar”, describió Simone. Atribuyó parte de esta dificultad a la concentración de los grandes actores que contratan los servicios, quienes presionan para bajar los valores.
En ese contexto, lanzó una advertencia directa para la provincia: “Entre Ríos debe ser una de las provincias que en peor situación están los contratistas. Lo conozco muy de cerca”, afirmó, y agregó: “Muchos contratistas de Entre Ríos están muy mal económicamente por estos grandes dadores de trabajo”.
El desafío de recuperar a los jóvenes
De cara al futuro, Simone consideró que el recambio generacional será clave. “Creo que estamos muy a tiempo de que nuestros hijos vuelvan al campo”, sostuvo. La incorporación de tecnología y equipos cada vez más automatizados demandará trabajadores capacitados, y pidió una mayor participación juvenil en las entidades del agro.
“Se van a manejar máquinas prácticamente autónomas”, anticipó. Para él, modernizar los equipos, recuperar márgenes y acceder a financiamiento son condiciones decisivas para que las empresas familiares puedan seguir adelante en una actividad que resulta central para las cosechas argentinas.