El drama oculto de los jubilados: volvieron a trabajar y se endeudaron para comer
La crisis empuja a los jubilados a trabajar en negro y a pedir créditos para comer. El informe de la UNDAV expone la cruda realidad de los adultos mayores.
La crisis golpea a los que más sufren. Un informe de la UNDAV reveló que más de 27.000 jubilados tuvieron que volver al mercado laboral para llegar a fin de mes, mientras que el endeudamiento de los adultos mayores con financieras no bancarias explotó: ya son 1.346.000.
El estudio del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) es lapidario: los haberes previsionales todavía no recuperaron el poder adquisitivo que tenían antes de diciembre de 2023. La política de ingresos del gobierno de Milei impactó de lleno en las prestaciones, obligando a los adultos mayores a buscar alternativas desesperadas.
La vuelta al trabajo: una necesidad, no una elección
Entre el cuarto trimestre de 2023 y el primero de 2026, la cantidad de personas ocupadas mayores de 65 años creció un 4,5 por ciento. Eso significa unos 27.000 adultos mayores adicionales en el mercado laboral. Pero ojo: los autores del informe, Augusto Trevisan, Angelo Vergara y Agustín Romero, aclaran que esto no es un síntoma de "envejecimiento activo" ni una decisión por realización personal. Es una respuesta directa al deterioro de los ingresos.
Y el panorama es aún más oscuro cuando se mira la calidad de esos empleos. La informalidad entre los mayores de 65 años es mucho más alta que en el resto de los trabajadores. En el caso de las mujeres, la tasa superó el 60 por ciento en varios períodos, llegando a picos del 62 y 63 por ciento en 2024 y 2025. Hacia fines del año pasado, se ubicó en 61,6 por ciento, contra un 39,2 por ciento de las mujeres de 30 a 64 años.
Los varones tampoco se salvan. La informalidad entre los mayores de 65 pasó del 43,5 por ciento en el cuarto trimestre de 2023 al 55,6 por ciento en el mismo período de 2025. Un salto de 12,1 puntos porcentuales. Más de la mitad de los hombres que siguen activos trabaja en negro, sin aportes, sin vacaciones pagas ni cobertura de riesgos laborales.
El endeudamiento como única salida
La otra cara de esta crisis es el endeudamiento. Según el informe, los adultos mayores recurren cada vez más a los Proveedores No Financieros de Crédito (PNFC), esas financieras que dan préstamos rápidos pero con intereses altísimos, fuera del sistema bancario tradicional. En diciembre de 2024 había 1.143.000 deudores. Para agosto de 2025, la cifra trepó a 1.260.000. Y en febrero de este año, llegó a 1.346.000.
En poco más de un año, más de 203.000 adultos mayores se incorporaron a este circuito de endeudamiento. Un crecimiento superior al 17 por ciento. ¿Y para qué piden esos créditos? El informe es claro: para financiar "bienes de primera necesidad", como alimentos, medicamentos y servicios públicos. También para cancelar deudas anteriores. O sea, no es para darse un gusto: es para sobrevivir.
El estudio también repasa la evolución de los haberes y marca tres etapas: una recuperación sostenida entre 2009 y 2015, un deterioro gradual entre 2016 y 2023, y una caída abrupta del poder adquisitivo desde diciembre de 2023. La inflación de los primeros meses de la gestión de Milei liquidó el ingreso real de los jubilados, y la actualización posterior no alcanzó para recuperar el terreno perdido.
Los investigadores de la UNDAV plantean que la sostenibilidad del sistema previsional no puede medirse solo por el resultado fiscal. Hace falta garantizar "una cobertura amplia y prestaciones suficientes que permitan preservar condiciones de vida adecuadas durante la vejez". Mientras tanto, los jubilados siguen pagando los platos rotos de una política que los dejó afuera.