El drama oculto de Solís Pizarro: entre la leptospirosis, el río contaminado y el miedo a las inundaciones
¿Sabías que en Salta hay un barrio donde el río contamina, las ratas son parte del paisaje y el miedo a las inundaciones no da tregua? Conocé la historia de Solís Pizarro.
La reciente alerta por leptospirosis volvió a poner en el centro de la escena a barrio Solís Pizarro, en la zona oeste baja de la ciudad. A metros del río Arenales, los vecinos conviven con aguas contaminadas, basurales a cielo abierto y una proliferación de roedores que amenaza la salud de toda la comunidad.
El temor crece con la llegada del fenómeno de El Niño y las posibles lluvias intensas. Los habitantes denuncian que las defensas del río son insuficientes y que la erosión avanza peligrosamente hacia sus viviendas.
Un río que enferma
Dominga, una de las vecinas, describe una realidad cotidiana: "El problema es la enfermedad que transmiten las ratas. Estamos inundados de roedores porque constantemente aparecen residuos en la ribera". Durante la madrugada, personas descargan basura y desperdicios, atrayendo a alimañas y animales sueltos.
La situación se agrava porque los más chicos juegan en el agua del río, sin tomar conciencia del peligro. "Los chicos juegan en el agua, chapotean, los perros también entran y nadie toma conciencia del peligro", lamenta Dominga.
El miedo a una tragedia
Dora Cardozo, otra vecina, expresa la angustia por la temporada estival: "Con el fenómeno de El Niño estamos muy preocupados. Hace años presentamos notas pidiendo defensas para el río y nunca tuvimos respuestas". La extracción de áridos profundizó la erosión, y ya hay viviendas afectadas por el avance del agua.
Los vecinos recuerdan que una casa cercana a las vías perdió parte de su estructura y temen que una creciente provoque una catástrofe. "Esperamos que no tenga que ocurrir una tragedia para que recién aparezcan las soluciones", advierten.
Reclamos que se acumulan
La emergencia sanitaria reactivó una lista de pedidos históricos. Dora cuestiona la falta de respuestas de las autoridades y exige que el gobernador, el intendente y la Municipalidad recorran el barrio. También reclama la limpieza de terrenos baldíos, que favorecen la presencia de ratas, víboras y alacranes.
La falta de un presidente barrial hace que los propios vecinos organicen los reclamos colectivos.
"Somos el barrio del olvido"
La frase de Dora resume el sentimiento general: "Solís Pizarro es el barrio del olvido". No solo por el estado del río, sino por la ausencia de servicios básicos. "No tenemos centro de salud, no tenemos destacamento policial, no tenemos escuela pública y tampoco un centro vecinal", enumera.
La única escuela cercana es privada, dejando afuera a muchas familias que no pueden pagar una cuota mensual.
Promesas incumplidas
Hace una década, funcionarios provinciales relevaron la zona y prometieron urbanizarla. Incluso solicitaron aportes económicos a los vecinos. "Nos prometieron soluciones y nunca llegaron. Tenemos la Ley Nacional 27.453 que reconoce nuestros derechos como barrio popular, pero seguimos esperando", denuncian.
Tragedias que duelen
Los incendios por conexiones eléctricas precarias dejaron tres víctimas fatales. "Queremos pagar la luz, el agua y vivir como cualquier ciudadano. No queremos conexiones clandestinas; queremos servicios legales y seguros", piden.
También exigen que cese la discriminación hacia los barrios populares: "No estamos acá porque queremos vivir mal. Muchas familias no tienen otra posibilidad".
Convivir con alimañas
Estela relata la lucha diaria contra alacranes, víboras y ratas enormes. "Uno limpia la casa todos los días, pero el problema sigue estando afuera. Mientras continúe el basural sobre el río, las alimañas seguirán entrando".
Un pedido urgente
Los vecinos piden una intervención integral: saneamiento del río, controles contra basurales, campañas sanitarias, erradicación de roedores, obras de defensa, urbanización, seguridad, salud y educación pública.
"No queremos esperar otra tragedia. Hoy hablamos de leptospirosis, pero mañana puede ser una inundación o cualquier otra emergencia. Lo único que pedimos es que el Estado mire hacia este lado de la ciudad y que podamos vivir dignamente, con los mismos derechos que cualquier otro vecino", concluyen.