El drama que detectó una trabajadora social en los barrios de Río Gallegos
Una trabajadora social reveló la cruda realidad que vive un barrio de Río Gallegos: los chicos necesitan contención y las familias ya no piden trabajo sino comida. ¿Qué harán para ayudarlos?
La licenciada en Trabajo Social Paula Juega Sicardi reveló una realidad alarmante que descubrió tras un año y medio de recorridas por distintos sectores de Río Gallegos. Los vecinos ya no piden trabajo: piden comida. La referente social presentó una nueva iniciativa para contener a los más chicos en el barrio Santa Cruz.
En diálogo con La Sobremesa, el programa de Tiempo FM 97.5, Sicardi dio detalles del espacio sociocultural que funcionará todos los sábados de 10 a 13 en el Centro de Jubilados Esperanza de Vida. Allí ofrecerán clases de apoyo, desayunos nutritivos y actividades recreativas para niños y niñas del sector.
Un diagnóstico que preocupa
La trabajadora social no ocultó su preocupación al analizar lo que observó durante los recorridos barriales. Según explicó, el tejido social está "bastante fragmentado" y son los más pequeños quienes más sufren las consecuencias.
"Nosotros venimos trabajando hace bastante tiempo y entendemos que está bastante fragmentado el territorio. Los chicos y las chicas están necesitando contención, sabemos que hay una estructura y un sistema que se está corriendo, que está abandonando algunas partes de la sociedad", sostuvo Sicardi.
La comida, la nueva urgencia
Uno de los datos más contundentes que aportó la referente tiene que ver con el cambio en las demandas que reciben semana a semana. Ya no son pedidos de empleo o infraestructura, sino directamente alimentos.
"Nos hemos dado cuenta que las necesidades han empezado a retroceder, en términos de que antes quizás era el empleo, ahora es directamente la comida", afirmó.
Una propuesta educativa diferente
El espacio no solo buscará cubrir necesidades básicas, sino también ofrecer una mirada pedagógica distinta. Sicardi adelantó cómo será el enfoque que implementarán en las jornadas de apoyo escolar.
"Para nosotros educar no es simplemente transmitir información, aprender también significa cuestionar, generar diálogo, que los chicos y las chicas no sean solo depositarios de lo que nosotros le podemos transmitir con información", concluyó.