El dramático esfuerzo de Salta: cómo la provincia terminó pagando obras que Nación abandonó
Salta se quedó sin obras nacionales y puso plata propia para terminarlas. ¿Qué pasó con los fondos que Nación debía enviar? Los detalles que el ministro Dib Ashur contó en exclusiva.
En medio del frenazo nacional a la obra pública, Salta tuvo que poner el pecho y sacar dinero de sus arcas para que proyectos clave no quedaran paralizados. El ministro de Economía local, Roberto Dib Ashur, lo confirmó en diálogo con El Tribuno y apuntó contra Nación por la falta de fondos específicos.
La provincia se hizo cargo de rutas, puentes y viviendas que correspondían al gobierno central, mientras espera que le devuelvan lo invertido. ¿Hasta cuándo?
El plan de emergencia de Salta
Antes del cambio de gobierno, había unas 160 obras en marcha en Salta: 2.000 viviendas, rutas, plantas depuradoras, obras de agua, escuelas. Pero la nueva administración nacional decidió recortar y muchas quedaron en pausa.
El gobernador Gustavo Sáenz y el ministro Sergio Camacho lograron un acuerdo con Nación para salvar algunas, la famosa "Planilla 1". Allí figuraban el puente de Vaqueros, la ruta 9/34, la planta potabilizadora del sur, la Ciudad Judicial de Orán, la ruta 40 cerca de Seclantás, entre otras.
Pero la realidad fue otra: las obras no avanzaban. Las empresas comenzaban a tener problemas y los plazos se estiraban.
¿Por qué Salta terminó pagando?
Dib Ashur explicó que decidieron empezar a pagar ellos para destrabar las obras. "Las casas no podían quedar a medio hacer", dijo. Así, la provincia destinó recursos propios para terminar viviendas, CDI y escuelas.
En el caso de la ruta 9/34 y el puente, la provincia arrancó a pagar y ahora espera que Nación le reintegre. Para la ruta 51, tramo 2, también pusieron plata para que se retomara la obra. El tren y la ruta 40 siguen sin empezar.
El contraste con Jujuy
Consultado sobre si le molestaba que Jujuy recibiera más fondos que Salta, el ministro fue contundente: "Qué alegría que ellos tengan más financiamiento", pero aclaró que no va a alegrarse si les recortan. "Me alegraría que nosotros tengamos el doble", enfatizó.
Los reclamos de fondo
El funcionario apuntó a los fondos con asignación específica, como el impuesto a los combustibles y los ATN, que Nación recauda pero no distribuye completo. "Llega como un goteo", denunció.
Además, desaparecieron transferencias no automáticas como el incentivo docente, el subsidio al transporte y fondos educativos. "La Provincia tiene que poner recursos porque nos parece que esas políticas están bien", sostuvo.
Equilibrio fiscal vs. obras
Salta defiende el equilibrio fiscal, pero con obras. "Dentro de ese equilibrio fiscal hay 2.700 obras, no cero obras", remarcó Dib Ashur. "Queremos orden, queremos equilibrio y queremos lo que nos corresponde. Eso es lo que hoy está en tensión", concluyó.