El dramático reclamo de un intendente por las rutas 3 y 228: “Jamás vi un estado tan lamentable”
¿Hasta cuándo van a esperar? Un intendente estalló por el estado de las rutas 3 y 228 y pidió respuestas. Los detalles que pocos quieren ver.
El intendente de Tres Arroyos, Pablo Garate, encendió todas las alarmas en la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados de la Nación. Su reclamo fue contundente: las rutas nacionales 3 y 228 están en un estado crítico que pone en riesgo vidas y frena el desarrollo de la región.
Con 55 años a cuestas, Garate aseguró que nunca vio un deterioro tan extremo en la Ruta 228. Baches, falta de iluminación y el abandono total fueron los términos que utilizó para describir la situación en la que se encuentran estos corredores vitales.
¿Qué pasó en la reunión clave?
El jefe comunal participó de una reunión informativa sobre el Fondo Fiduciario del Sistema de Infraestructura del Transporte. Allí, puso sobre la mesa las dificultades que atraviesa su distrito, que depende de estas dos arterias para conectarse con los puertos de Quequén y Bahía Blanca.
Uno de los momentos más tensos fue cuando Garate señaló los puntos más conflictivos: el cruce de la Ruta 3 con la avenida San Martín y un tramo de la 228 cercano al paso a nivel ferroviario. “Ahí transitan muchos tresarroyenses, transita mucha gente de nuestra ciudad y ahí ocurren muchísimos accidentes”, advirtió.
La solución que propone el municipio
El intendente reveló que el Municipio ya presentó alternativas para realizar mejoras con fondos propios, pero necesita un visto bueno de Vialidad Nacional para avanzar. Mientras tanto, los vecinos siguen expuestos a un peligro constante.
El reclamo también apuntó contra el esquema de peajes. Garate mostró su preocupación por la posibilidad de que una nueva cabina de cobro termine perjudicando a los propios habitantes del distrito.
¿Dónde está la plata del combustible?
En el plano económico, el intendente lanzó una crítica directa: “En nuestra región y en Tres Arroyos se paga muchísimo de impuesto al combustible, muchísimo, y nada viene a nuestro distrito”. Para él, las deficiencias en las rutas no solo afectan a los conductores, sino también al transporte, la producción y la conectividad regional.
Garate fue más allá y apuntó contra el Gobierno nacional: “Veo decisiones que toma el Gobierno nacional que están tomadas no solo con un Excel, sino con un profundo desconocimiento de lo que pasa en la realidad del interior”.
El cierre fue contundente: “Lo padecen fundamentalmente nuestros vecinos, que transitan por estas rutas, que se accidentan en estas rutas y que tienen problemas viales en estas rutas”.