El dron que recorre campos de 4.300 hectáreas sin necesidad de un conductor: cómo funciona y qué puede detectar
¿Sabías que un dron puede recorrer un campo de 4.300 hectáreas sin conductor y encontrar animales perdidos de noche? Conocé cómo esta tecnología está transformando la ganadería extensiva.
En la provincia de Córdoba, una administradora rural encontró la forma de vigilar su establecimiento sin moverse de su casa. Un dron autónomo recorre miles de hectáreas, localiza animales perdidos y hasta detecta incendios en minutos, una tarea que antes demandaba horas de camioneta y personal.
Pilar Porta, integrante del CREA Ganaderos del Noroeste de la región CREA Córdoba Norte, es la responsable de dos campos: uno en Las Varillas y otro en Berrotarán. Fue en este último, de 4.300 hectáreas con un 70% de sierras y monte, donde decidió probar una solución tecnológica para reducir los costos de tiempo y logística de las recorridas.
¿Cuánto tiempo se ahorra con el dron?
Recorrer el establecimiento completo podía llevar unas seis horas, y llegar a un punto específico, como un tanque de agua, alrededor de una hora. Con el dron, Porta puede programar vuelos desde su casa y obtener imágenes de comederos, bebederos o corrales sin movilizar a nadie.
El equipo despega desde una estación de carga, tiene una autonomía de una hora o siete kilómetros según el viento, y puede operar hasta 12 horas diarias. Cuenta con zoom de alta definición y cámara infrarroja para vuelos nocturnos, una característica clave para el manejo de la hacienda.
¿Cómo encuentra a las vacas perdidas en el monte?
Los rodeos tienen unas 300 cabezas, y después de una jornada de reunión podían quedar cinco animales sin localizar. La solución fueron los vuelos nocturnos: las vacas bajan a los valles durante la noche, y la cámara infrarroja permite distinguirlas por tamaño, incluso diferenciar vacas de terneros. También se usa para contar animales en los corrales.
Con el tiempo, el dron se sumó a otras tareas: rondas de seguridad, control de comederos y detección de fauna silvestre. En una ocasión, un vuelo nocturno confirmó que jabalíes estaban consumiendo alimento de un sistema de creep feeding.
¿Qué más puede hacer el dron?
La tecnología también acortó los tiempos de respuesta ante emergencias. Si aparecía humo en un sector alejado, el personal tardaba una hora en llegar; el dron obtiene imágenes en minutos y permite determinar si es un incendio, un caño roto, un alambre cortado o animales que se escaparon.
La cámara infrarroja detecta roturas de silobolsas por diferencias de temperatura y controla bombas solares, bebederos y niveles de agua. Durante el verano, programaron tres controles diarios de tanques y usaron inteligencia artificial para comparar imágenes y verificar el sistema de bombeo.
En las pasturas, los vuelos se realizan tres veces por semana, una frecuencia imposible con recorridas convencionales. Así identificaron daños por granizo en zonas difíciles y detectaron salivazo en Panicum antes de que se viera desde tierra.
¿Cuánto cuesta esta tecnología?
La inversión no es menor: el dron de Porta costó US$36.000. Pero el desafío no termina en la compra. Si el equipo puede generar imágenes durante 12 horas, el productor necesitaría otras 12 para revisarlas, lo que anularía el beneficio. Por eso, el próximo paso es automatizar el procesamiento de datos para que el sistema genere alertas automáticas, como nivel bajo de tanque o animales fuera de lote.
En paralelo, Porta incorporó una plataforma digital que permite al personal registrar novedades por audios de WhatsApp, evitando la doble carga de anotar en el campo y luego en la administración. La plataforma concentra datos de nacimientos, muertes, compras, ventas, movimientos, vacunaciones y feedlot, entre otros.
La experiencia demuestra que la digitalización ganadera no solo reemplaza tareas manuales, sino que permite obtener información que antes era demasiado costosa o difícil de conseguir, y usarla para tomar decisiones más rápidas. En ambientes extensos y montañosos, esa posibilidad cambia la forma de manejar el rodeo y la infraestructura.
Otro avance viene de Alfredo Santillán, del CREA Roque Pérez Saladillo, que trabaja con cámaras que estiman el peso de los bovinos a partir de imágenes. El sistema toma 30 fotos por segundo y, calibrado contra una balanza, permitió pesar 427 animales en 22 minutos, con un error de entre 1% y 3%. Así, los animales pueden agruparse según su aumento diario de peso vivo y recibir manejos diferenciados.
Fuente: Contenidos CREA.