El drone que cayó en Arabia y tiene en vilo el precio de la nafta en Argentina
El ataque con drones en Arabia Saudita sacó de circulación el 5% del petróleo mundial y el crudo trepó a 110 dólares. El sistema que mantiene estables los surtidores argentinos ya crujió una vez en julio y ahora vuelve a estar al límite. Pero hay otro aleteo que Vaca Muerta mira con atención.
Un ataque con drones en Arabia Saudita dejó fuera de servicio el oleoducto Este-Oeste y disparó el crudo a nivel global. En Argentina, el sistema que mantiene estables los surtidores vuelve a crujir y todo depende de lo que pase en las próximas horas.
En este 2026, Vaca Muerta busca consolidarse como proveedor de energía en el mapa mundial. Pero la geopolítica no juega en una sola dirección: un drone que cayó en Medio Oriente está a punto de hacer subir las naftas en el país. Y hay más aleteos de esa mariposa.
El conflicto bélico en Medio Oriente está a pocos días de cumplir siete meses y lejos de encaminarse a una resolución. La escalada de ataques golpeó más que antes la provisión de petróleo.
El ataque con drones en Arabia Saudita sacó de servicio el oleoducto Este-Oeste durante varias jornadas. Aunque ya se trabaja en su reactivación, el golpe dejó fuera de la oferta mundial unos 6 millones de barriles diarios, cerca del 5% del petróleo que consume el mundo por día.
Ese faltante disparó la cotización del crudo, porque se suma al bloqueo del Estrecho de Ormuz. Por días, el recorte en la disponibilidad mundial de petróleo llegó al 10%.
El buffer que vuelve a crujir
El aleteo repercutió directo en la torre de YPF de Macacha Güemes. Las señales de alerta se encendieron porque el “buffer” que sostiene los precios de los combustibles vuelve a estar bajo presión.
A principios de mes, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, había explicado a EnergíaOn que la continuidad de ese sistema dependía de cómo se comportara el precio internacional del petróleo. El esquema tiene un precio de referencia anclado en torno a los 90 dólares por barril. Si el crudo baja, se activa el recupero de las refinerías, algo que en la práctica solo se logró por unas semanas.
El problema aparece cuando el precio internacional supera esa línea. Este mes no solo entró en la tercera semana consecutiva por encima de los 90 dólares: la escalada tras el ataque con drones lo llevó a rondar los 110 dólares.
Con ese panorama, el ataque en Medio Oriente está muy cerca de hacer saltar el buffer por segunda vez. Ya hubo un primer aumento en julio, del 1%, cuando además el gobierno nacional decidió subir los impuestos a los combustibles.
Por estas horas, todo depende de si la reactivación del oleoducto saudí logra calmar a los mercados y bajar el precio. La ecuación tiene otro factor: el 1 de octubre, cuando se sabrá si el gobierno de Javier Milei aplica una actualización en los impuestos a los combustibles o vuelve a prorrogar su carga, como hizo este mes.
El vaso medio lleno: exportaciones récord y GNL
El mismo aleteo que amenaza con subir la nafta tiene un costado positivo para Vaca Muerta. Las exportaciones de petróleo argentino, mayormente de la formación neuquina, se incrementaron y son la clave del superávit de la balanza comercial energética, con valores récord en volumen y en dólares generados.
Durante el primer semestre del año, el petróleo fue el producto unitario más exportador de Argentina, por encima de la soja. A julio, la balanza comercial energética registra un superávit de 6.853 millones de dólares.
Pero el futuro muestra un vaso aún más lleno: el GNL. Esta semana, YPF participó de Gastech, el encuentro global de la industria del gas en Bangkok, donde anunció que está a un paso de sellar los contratos de venta de la producción del proyecto Argentina LNG.
El programa exportador, que YPF desarrolla junto a la italiana Eni y la emiratí XRG del Grupo ADNOC, captó la atención de más clientes de lo previsto. El mensaje que dejaron la nueva Guerra del Golfo y la previa invasión de Rusia a Ucrania es claro: la necesidad de no depender de un solo proveedor de energía para evitar bloqueos o desabastecimientos.
En ese tablero, Vaca Muerta se consolida como proveedor ubicado lejos de los ejes de conflicto y sin necesidad de pasar por puntos de estrangulamiento marítimo como Ormuz o Panamá.
La firma de esos acuerdos de preventa es la base para buscar el mayor financiamiento externo de América Latina: unos 16.000 millones de dólares de los 51.000 estimados para todo el desarrollo.
YPF le puso fecha al arranque de las obras
Desde el escenario de Gastech, el CEO de YPF dejó mensajes clave. Marín marcó que junto a los socios “avanzamos hacia la decisión final de inversión (FID) este año y también hacia una expansión que nos llevará a 18 millones de toneladas anuales de GNL (MTPA)”.
Esa expansión consolida la parte del plan que inicialmente se había pensado con Shell. Sumada al primer proyecto ya en marcha, el del consorcio Southern Energy, permitirá a Argentina llegar a una producción total de 24 MTPA, elevando su rango exportador.
Marín se mostró confiado en los avances y puso fecha de inicio a los trabajos. “Argentina LNG es hoy el proyecto más importante para mí y para la compañía. Estamos trabajando intensamente en el financiamiento junto a agencias de crédito a la exportación (ECAs) y bancos comerciales. Hacia fin de año estaremos firmando el FID en Buenos Aires y, en febrero del próximo año, avanzaremos con las primeras obras y la ejecución del proyecto”, aseguró.