El dulce secreto patagónico que conquistó 10 provincias y sueña con el mundo
¿Sabías que un emprendimiento de Villa La Angostura logró conquistar el paladar de 10 provincias? Conocé la historia de Hueni Mermeladas y su próximo desafío.
Un emprendimiento familiar nacido en Villa La Angostura logró convertir los frutos de la Patagonia en un producto que ya se vende en diez provincias argentinas. Hueni Mermeladas lleva 12 años de historia y ahora apunta a cruzar las fronteras del país.
Todo comenzó cuando Sebastián Portanova decidió transformar la materia prima regional en algo propio. Lo que arrancó como una producción artesanal hoy es una marca consolidada que no para de crecer.
¿Cuál es el secreto de Hueni?
La clave está en respetar el origen. Cada frasco se elabora íntegramente en Villa La Angostura, desde la fruta cosechada en chacras locales hasta el envasado y la distribución. “Todo se hace íntegramente en Villa La Angostura. Desde la fruta que se cosecha en las chacras de la zona hasta la elaboración, el envasado, el etiquetado y la distribución”, destacó Portanova.
La empresa trabaja codo a codo con productores patagónicos, fortaleciendo así toda una cadena de valor regional. Su establecimiento está habilitado a nivel nacional y ofrece tres líneas de productos bien diferenciadas.
La primera línea son las mermeladas tradicionales con azúcar, en siete variedades de frutas finas. La segunda usa jugo de uva como endulzante natural. Y la tercera se anima a combinaciones atrevidas: frutas con chocolate semiamargo o blanco.
Un plus que abre puertas
Uno de los diferenciales más fuertes de Hueni es su certificación de Alimentos Libres de Gluten. Aunque las frutas no contienen gluten de forma natural, implementaron protocolos estrictos para evitar contaminación cruzada.
“Entendimos que había personas que necesitaban la tranquilidad de consumir un producto certificado por una cuestión de salud”, explicó Portanova. Esta certificación les permitió destacarse en un mercado cada vez más competitivo.
Sin conservantes y con sabor auténtico
Las mermeladas se hacen solo con los ingredientes de cada variedad: fruta, azúcar, jugo de uva o chocolate. Nada de conservantes, aditivos químicos ni ingredientes artificiales.
Gracias a ese cuidado, los frascos cerrados duran hasta dos años, y una vez abiertos aguantan tres meses si se mantienen refrigerados. Un dato que habla de la calidad del proceso.
Seis personas, un mismo objetivo
Detrás de cada frasco hay un equipo de seis personas que trabaja a diario para mantener los estándares de calidad. Hueni abastece a comercios, hosterías y cabañas en todo el país, mientras sigue ampliando su presencia.
La historia de Hueni es parte de Hecho Neuquén, una iniciativa que apoya a emprendedores que apuestan por la producción local y la innovación. Y el próximo desafío ya está en el horizonte: llegar a nuevos mercados internacionales sin perder la esencia patagónica.