El durísimo mensaje del obispo a los políticos: "Solo Dios salva y da el verdadero sentido a la vida"
El obispo de Formosa sorprendió con una homilía que mezcla fe y política. ¿Qué dijo sobre los líderes y sus promesas? Los detalles que nadie esperaba.
En una multitudinaria misa celebrada en la Catedral de Formosa, el obispo Monseñor Conejero Gallego lanzó un contundente mensaje: ninguna ideología política puede salvar al hombre. La homilía, que se extendió por más de una hora, combinó el análisis de las lecturas bíblicas con una crítica directa al poder terrenal.
El templo, colmado de fieles, fue el escenario elegido por el prelado para reflexionar sobre la Asunción de la Virgen, el rol de los catequistas y la fugacidad de los proyectos humanos. Sus palabras, lejos de pasar desapercibidas, resonaron con fuerza en una provincia donde la fe y la política suelen cruzarse.
Un llamado a la humildad
"Demos gracias a Dios por la hermosa jornada vivida y celebrada en el día de ayer", comenzó el obispo, haciendo referencia a la solemnidad de la Asunción. Pero pronto el tono se tornó más profundo: "La victoria de María será también victoria para todos aquellos que creemos en el Señor".
El prelado no solo habló de lo celestial. Con una franqueza inusual, cuestionó la arrogancia de quienes creen tener todas las respuestas. "Nosotros los humanos somos bastante mezquinos y tenemos la arrogancia de creer que nuestra ideología política es la solución a los problemas", disparó, citando el salmo que recuerda que los planes de los poderosos mueren con ellos.
El ejemplo de la mujer cananea
En su análisis del Evangelio según San Mateo, el obispo destacó la perseverancia de la mujer cananea, quien no se calló ante Jesús. "¡Qué grande es tu fe, mujer! ¡Que se cumpla tu deseo!", recordó, subrayando que la fe mueve montañas y que Dios nunca es indiferente al sufrimiento.
Este pasaje sirvió para ilustrar su tesis central: la confianza plena en Dios, incluso en los momentos más oscuros, es el único camino. "Él nunca, nunca es indiferente ante el sufrimiento y el dolor de cualquiera que sufre", enfatizó.
Crítica a los catequistas y a San Francisco
En el mes dedicado a la catequesis, el obispo también tuvo palabras de reconocimiento para los catequistas, a quienes definió como "los que transmiten la fe con la Palabra y con el testimonio de su vida". Además, recordó el jubileo por los 800 años del tránsito de San Francisco de Asís, celebrado con una procesión en Laguna Blanca.
Estos gestos, según el prelado, son los que construyen una comunidad viva, más allá de los vaivenes políticos.
Un mensaje que trasciende la misa
Las palabras de Monseñor Conejero Gallego no solo interpelaron a los presentes en la Catedral. Su advertencia sobre la caducidad del poder temporal y la necesidad de buscar "el verdadero sentido a la vida" en Dios resuena como un llamado a la reflexión para toda la sociedad formoseña.
"Solamente Cristo resucitado puede dar la paz, la felicidad, el sentido profundo a la vida", sentenció, dejando en claro que, para él, ninguna institución humana puede ocupar ese lugar.