El duro diagnóstico de Arévalo tras ganar en la CTA: tarifas, deudas y un pueblo al límite
El triunfo en la CTA no alcanzó para calmar las aguas: Arévalo denuncia tarifas abusivas, deudas que ahogan y un malestar social que crece. ¿Hasta cuándo aguantará el bolsillo de los trabajadores?
El dirigente Ricardo Arévalo celebró el triunfo de su sector en las elecciones de la CTA Autónoma en Catamarca, pero su alegría duró poco: apenas terminaron los comicios, puso el foco en la crítica situación económica que atraviesan los trabajadores y lanzó una advertencia que resuena fuerte: "El pueblo ya no da para más".
Según Arévalo, la lista oficialista se impuso en todas las mesas de la provincia, con una diferencia cercana a los 400 votos. "Ha sido un triunfo en todo el país", aseguró en diálogo con Radio El Esquiú 95.3, y remarcó: "Hemos tenido una elección en donde se ganó en todas las mesas".
¿Qué pasó en Fiambalá?
El dirigente también denunció una situación irregular en una seccional de Fiambalá, donde "pretendían poner los votos truchos" y "hacían circular votos truchos". Según explicó, la Junta deberá analizar el caso, aunque consideró que no modificaría el resultado final porque "es mucha la diferencia".
En cuanto a su mandato, Arévalo continuará al frente de ATE Catamarca durante aproximadamente un año y medio más, antes de que se realicen nuevas elecciones. En paralelo, la nueva conducción de la CTA tendrá un mandato de cuatro años.
Tarifas: el reclamo que no cesa
Uno de los ejes de la entrevista fue el incremento de las tarifas de electricidad. Arévalo calificó de "muy abusivo" el aumento registrado en las últimas boletas y cuestionó que un trabajador tenga que destinar "un 50 o un 60% de una vez para pagar una boleta de luz".
El problema se agrava, señaló, por el costo del transporte, los medicamentos y otros gastos cotidianos. "Así no se puede vivir", afirmó, y advirtió: "El pueblo ya no da para más y seguirlo ajustando".
Deudas: un círculo vicioso
Arévalo también apuntó contra el endeudamiento mediante préstamos y billeteras virtuales. Aseguró que las tasas terminan hundiendo a quienes no pueden afrontar las cuotas y reclamó que el Estado se haga responsable. "Ellos mismos endeudan a la gente, entonces tienen que hacerse cargo", expresó.
Finalmente, instó a los trabajadores a organizarse para reclamar soluciones frente al deterioro del poder adquisitivo. El mensaje es claro: la paciencia tiene un límite y el ajuste, para Arévalo, ya cruzó la línea.