El duro diagnóstico de Goerling sobre la economía y el pedido de Hartfield para no volver atrás
¿Cuál es el costo real de la transformación económica para los sectores que no arrancan? Dos legisladores misioneros expusieron en Iguazú sus visiones contrapuestas sobre el rumbo y el malestar que crece.
Durante la Convención del IAEF en Puerto Iguazú, el senador nacional del PRO Martín Goerling lanzó una advertencia contundente: hay sectores que todavía no arrancan y el malestar social podría derivar en un retroceso del programa económico. Su par de La Libertad Avanza, Diego Hartfield, reconoció las dificultades, pero insistió en sostener el rumbo de las reformas.
Ambos legisladores misioneros participaron de un panel en el que analizaron el impacto de las políticas del Gobierno nacional sobre la actividad y los desafíos que aún enfrenta el proceso de transformación. Coincidieron en la necesidad de continuar, aunque con matices frente a los costos que siguen pagando empresas y familias.
“Realmente hay muchos sectores de la economía que la están pasando muy mal, hay sectores que realmente no arrancan”, afirmó Goerling. El senador advirtió que ese clima social, si crece, puede generar una vuelta atrás, algo que definió como “lo peor que nos puede pasar”. En ese marco, reclamó que la mejora macroeconómica se traslade con mayor claridad a la vida cotidiana.
Hartfield, en tanto, reconoció que el proceso está golpeando a determinadas actividades. “Hay sectores que tendrán que reconvertirse, hay dentro de mismos sectores supermercados que se reconvierten más rápido, otros que no, y adentro de todas esas miniestructuras hay gente que en algunos casos la está pasando mal”, señaló.
El diputado libertario vinculó parte de esos cambios con la modificación de condiciones que durante años marcaron a las economías de frontera. En Misiones, recordó, el diferencial cambiario atraía consumidores de Brasil y Paraguay y generaba una fuerte dinámica comercial, aunque también provocaba distorsiones.
Reformas y previsibilidad
Hartfield defendió iniciativas como el presupuesto con equilibrio fiscal, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la modernización laboral. Sostuvo que apuntan a mejorar la estabilidad y la competitividad, y que la comunicación será clave para explicar sus efectos. También consideró que la elección del año próximo será decisiva para la continuidad del rumbo.
Goerling coincidió en avanzar con reformas estructurales, pero remarcó la importancia de construir consensos amplios. Sobre el “súper RIGI”, aclaró que su decisión de no acompañar el dictamen en primera instancia no implicó un rechazo al proyecto, sino la intención de evitar que llegara al recinto sin los votos suficientes. Además, respaldó la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central y señaló que el Senado aún debe tratarla formalmente.
Críticas a la presión tributaria de Misiones
En otro tramo del panel, ambos legisladores cuestionaron la política tributaria provincial y reclamaron una reducción del gasto público como paso previo para bajar impuestos. Goerling apuntó contra Ingresos Brutos y los mecanismos de anticipos y pagos a cuenta, a los que calificó como “totalmente asfixiantes”.
“Misiones claramente también tiene que hacer un sendero de reducción del gasto público para bajar impuestos”, afirmó. Hartfield coincidió y cuestionó las retenciones y pagos a cuenta. Además, señaló que la provincia cuenta con 14 ministerios y 16 empresas estatales, y que algunas de esas estructuras compiten con el sector privado mientras reciben aportes públicos.
El diputado comparó esa situación con el desarrollo industrial de Virasoro, Corrientes, y planteó que Misiones necesita iniciar un proceso de reducción del gasto para luego avanzar sobre la presión tributaria.