El duro diagnóstico de Lattanzio sobre el traspaso del transporte: 5.000 CV y una crítica que incomoda a Patagonia
¿Qué se llevó Patagonia en la transición? Lattanzio revela cifras impactantes: 5.000 CV, 1.400 aptos y 75 trabajadores en la mira. La crítica que enciende la polémica.
El concejal de Comodoro Rivadavia, Omar Lattanzio, encendió la polémica al revelar cifras contundentes sobre la transición del transporte urbano. Más de 5.000 currículums llegaron a SolBus, la nueva empresa, pero solo 1.400 postulantes están en condiciones de ser contratados. En medio de este panorama, el edil no dudó en apuntar contra la firma saliente y la UTA.
Lattanzio fue tajante al referirse a Patagonia, la empresa que hasta ahora manejaba el servicio: “Se llevaron una buena tajada”. La frase, cargada de suspicacia, abre un interrogante sobre las condiciones en que se realizó la salida de la compañía y qué recursos se llevaron consigo.
¿Qué pasa con los 75 trabajadores que esperan?
El concejal también puso el foco en un grupo de 75 empleados que aún aguardan su incorporación a SolBus. Según los datos aportados, estos trabajadores ya fueron pre-seleccionados y esperan una respuesta formal para sumarse a la nueva concesionaria.
La cifra de 5.000 CV recibidos no es menor: refleja la alta demanda laboral en la ciudad y la expectativa que genera el cambio de empresa. Sin embargo, Lattanzio marcó que solo 1.400 cumplen con los requisitos necesarios, lo que deja a más de 3.500 postulantes afuera del proceso.
La crítica a la UTA y el rol del gremio
El edil no solo cargó contra Patagonia. También cuestionó el papel de la UTA (Unión Tranviarios Automotor) en esta transición. Aunque no dio detalles específicos, sus declaraciones sugieren que el gremio no habría actuado con la transparencia esperada en la protección de los trabajadores.
La transición hacia SolBus se presenta como un proceso complejo, con aspectos que van desde lo administrativo hasta lo laboral. Lattanzio insiste en que la nueva empresa recibió una avalancha de solicitudes, pero que el proceso de selección es riguroso y solo los mejor perfilados tienen chances reales.
Mientras tanto, los 75 trabajadores que esperan su ingreso son el símbolo de una transición que no termina de cerrarse. La incertidumbre laboral se suma a la preocupación de los usuarios por la continuidad del servicio.
¿Habrá más definiciones en los próximos días? Por ahora, las declaraciones de Lattanzio dejan en el aire más preguntas que respuestas, especialmente sobre el destino de los fondos y el rol de los actores involucrados.