El duro golpe que no detiene a Central: la agenda completa que le queda al Canalla
Central quedó afuera de la Libertadores, pero no hay tiempo para lamentos: Clásico, Supercopa, Clausura y la tabla anual. ¿Podrá Almirón recomponer el rumbo?
La eliminación en la Copa Libertadores fue un cachetazo difícil de digerir, pero el calendario no da tregua y Central ya tiene la cabeza puesta en lo que viene. Con el Clásico, el torneo Clausura, la Supercopa Internacional y la tabla anual en el horizonte, Jorge Almirón tiene por delante el desafío de levantar rápido el ánimo de un plantel que estaba ilusionado con la gesta continental.
El primer examen serio será el lunes en Córdoba, cuando el Canalla visite a Talleres. El equipo viene de encadenar tres victorias al hilo y el duelo ante el conjunto de Jorge Sampaoli aparece como la oportunidad perfecta para sacudirse la bronca y demostrar que el golpe no quebró la estructura.
¿Qué se le viene a Central?
El primer gran objetivo es el Clásico ante Newell's, que se jugaría el primer fin de semana de septiembre, muy probablemente el domingo 6. La racha positiva que arrastra Central en el duelo más esperado del año es un plus que no quiere desaprovechar.
En septiembre también está la Supercopa Internacional ante Estudiantes, un partido que entrega una estrella y que se disputará el sábado 26. La sede aún no está confirmada, pero dos estadios corren con ventaja: el Mario Alberto Kempes de Córdoba y el Malvinas Argentinas de Mendoza.
El Clausura y la anual, los otros frentes
En el torneo Clausura, el Canalla es protagonista en su zona y si mantiene el nivel no debería tener problemas para meterse entre los ocho que juegan los playoffs. El semestre pasado ya fue semifinalista con un equipo muy parecido al actual.
Y por si faltara algo, la tabla anual también está en la mira. Central marcha en el lote de arriba y quedarse con la anual significaría otro título, además de un boleto internacional para 2027.
La derrota en San Pablo fue un golpe duro, pero el camino sigue. La misión inmediata de Almirón y su cuerpo técnico es que el 'chip' cambie rápido y que la frustración no opaque una temporada que todavía tiene mucho para dar.