El duro mensaje de la Iglesia de San Luis a los senadores por la ley de propiedad privada
¿Qué hay detrás del rechazo de la Iglesia de San Luis a la ley de propiedad privada? El obispo Barba y la Pastoral Social enviaron una carta a los senadores con advertencias sobre la extranjerización de tierras y los riesgos ambientales.
“La tierra no es una mercancía”, advirtió la Iglesia de San Luis al rechazar el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que se tratará en el Senado. El obispo Gabriel Barba y la Pastoral Social enviaron una carta abierta a los legisladores nacionales con duras críticas.
El pronunciamiento, firmado por monseñor Gabriel Barba y la Pastoral Social de la Diócesis, fue dirigido a los tres senadores por la provincia: Bartolomé Abdala, Ivanna Arrascaeta y Fernando Salino. En el documento expresan su “gran preocupación” por los cambios que propone la iniciativa, especialmente en lo vinculado a la propiedad de tierras rurales.
¿Qué es lo más sensible del proyecto?
El punto más sensible es la posible eliminación de los límites actuales a la tenencia extranjera, que hoy fijan un tope del 15% por jurisdicción y restricciones en zonas clave. Para la Iglesia, esa modificación podría abrir la puerta a una mayor concentración de tierras y a la pérdida de control sobre recursos estratégicos.
“Quedarían más expuestos territorios vinculados al petróleo, la minería, los glaciares y las nacientes de los ríos”, advierte el documento.
Incendios y especulación
Otro de los ejes del cuestionamiento apunta a los cambios en el uso del suelo tras incendios. El proyecto permitiría habilitar de manera inmediata tierras afectadas por el fuego, eliminando restricciones vigentes que hoy impiden su explotación durante décadas. Para la Diócesis, esto implica un riesgo concreto.
La advertencia es directa: podría incentivar incendios intencionales con fines productivos o inmobiliarios.
“Cuando la tierra se degrada o se transforma en objeto de especulación, no solo se pierde un bien común, también se ponen en riesgo formas de vida y vínculos comunitarios”, sostienen.
Ecología, soberanía y desarrollo
El planteo de la Iglesia se apoya en el concepto de ecología integral, eje del pensamiento social del papa Francisco. “Cuidar la tierra es cuidar la vida”, recuerdan, citando la encíclica Laudato Si’. En esa línea, advierten que cualquier política sobre el territorio debe contemplar no solo variables económicas, sino también sociales, culturales y ambientales.
Presión sobre el Senado
El documento se suma a otras expresiones críticas, tanto de sectores eclesiales como de organizaciones sociales, ambientales y políticas. El proyecto será debatido el próximo 6 de agosto en el Senado y ya genera resistencias.
En ese marco, la Iglesia pidió a los legisladores que actúen con responsabilidad. Que defiendan —según plantean— el bien común, la soberanía y el equilibrio ambiental. La carta cierra con un tono institucional, pero también con un mensaje claro: el debate ya no es solo jurídico. Es sobre el modelo de país y el destino de su territorio.