El duro reclamo de los comerciantes salteños: "El 50% de lo que vendemos se va en impuestos"
Los comerciantes salteños denuncian que el 50% de sus ventas se lo llevan los impuestos. ¿Qué números manejan y cuál es el impacto real en el empleo? La Cámara de Comercio pide medidas urgentes.
La Cámara de Comercio e Industria de Salta elevó un pedido formal para aliviar la presión fiscal y frenar la informalidad. El presidente de la entidad, Gustavo Herrera, aseguró que casi la mitad de cada venta termina en manos del Estado, una situación que calificó como "terrible" y que empuja al cierre de negocios.
¿Qué porcentaje de las ventas se llevan los impuestos?
En declaraciones a Radio LUP Salta, Herrera fue contundente al describir la carga tributaria que soporta el comercio formal. "Pensamos que, de un producto que vendemos, el 40 al 50 por ciento se lo llevan los impuestos, es terrible", señaló, al tiempo que detalló la maraña de tributos que deben afrontar los empresarios.
La lista de tributos que agobia al sector
El dirigente explicó que solo a nivel provincial existen 11 tributos, siendo Ingresos Brutos el más gravoso, mientras que a nivel municipal suman 26. "Todos los demás es una carga para el comercio formal de mantenerse al día con impuestos que no producen nada para el Estado", afirmó Herrera, en clara referencia a la falta de contraprestación por parte del fisco.
Informalidad y pérdida de empleos
El panorama se agrava con la alta informalidad que azota a la provincia. Según los datos que manejó el representante mercantil, el 60% de los comercios opera por fuera del sistema registrado, y esto se refleja directamente en la destrucción de puestos de trabajo. "La pérdida de puestos de trabajo en la provincia de Salta fue de 7.391 puestos", precisó Herrera, una cifra que evidencia el impacto de la crisis.
¿Quién gana cuando el comercio pierde?
Finalmente, el presidente de la Cámara analizó el esquema de recaudación y sentenció: "Los impuestos se van sobre lo que vos facturás, no sobre lo que vos ganás; en este momento que estamos por debajo del punto de equilibrio la mayoría de los comercios, el que más está ganando es el Estado". Con estas palabras, Herrera dejó en claro que el actual sistema impositivo castiga la actividad formal y beneficia al sector público en detrimento de los comerciantes.
El reclamo del sector privado salteño se suma a un coro de voces que piden una reforma tributaria urgente para reactivar la economía y proteger el empleo. La pregunta que queda flotando es si las autoridades provinciales y municipales escucharán el pedido antes de que sea demasiado tarde.