El Ejército cedió 12.000 hectáreas en Tafí del Valle: qué esconde ese territorio
¿Qué encontraron en las 12.000 hectáreas que el Ejército cedió en Tafí del Valle? El territorio que hoy integra el Parque Nacional Aconquija guarda más de 900 especies nativas y sitios arqueológicos que casi nadie conoce.
El predio militar conocido como El Mollar-Quebrada del Portugués, en los faldeos de las sierras del Aconquija, al sur de Tafí del Valle, dejó de ser solo una jurisdicción del Ejército Argentino. Desde 2014, 12.674 hectáreas de ese terreno fueron reclasificadas como Reserva Natural de la Defensa y hoy forman parte del Parque Nacional Aconquija, un área protegida que en total abarca 94.000 hectáreas.
La medida no fue un simple cambio de nombre: permitió que la propiedad siguiera en manos de las Fuerzas Armadas pero con un sistema de preservación para los sectores de alto valor ambiental. Cuatro años después, la creación del Parque Nacional Aconquija terminó de integrar la reserva militar a un marco de protección más amplio y público.
Un corredor entre montañas
El valor de El Mollar-Quebrada del Portugués no pasa solo por su tamaño. Su ubicación lo convierte en un nexo entre varias áreas protegidas de Tucumán. El terreno trepa desde los 1.400 metros y supera los 4.000 metros sobre el nivel del mar, una franja de altura que permite la convivencia de ecorregiones como las yungas y los altos Andes.
Ese gradiente altitudinal da lugar a paisajes que cambian con la altura. En las cotas más bajas dominan las selvas húmedas de montaña, con cedros, pacarás y laureles que forman bosques densos. Más arriba aparecen alisos y los característicos pinos del cerro. En lo más alto se extienden los pastizales de altura, un paisaje sobrio y potente.
Fauna emblemática y más de 900 especies
Entre los animales que habitan estas tierras hay especies que dan cuenta de la salud ecológica del lugar: la taruca, el ocelote, el pecarí de collar, la paloma yungueña, el loro alisero y el mirlo de agua, entre otros. El Parque Nacional Aconquija resguarda en total más de 900 especies de flora y fauna nativa.
La zona también cumple un rol clave en el ciclo del agua: protege las nacientes de cursos que abastecen a comunidades y ecosistemas valle abajo. A eso se suma un componente cultural, ya que conserva sitios arqueológicos que testimonian antiguas ocupaciones humanas.
Un modelo que combina soberanía y conservación
La reconversión de un predio militar en un área protegida integrada al Parque Nacional Aconquija es una experiencia que muestra que la gestión del territorio y la conservación pueden ir de la mano. El proceso, sostenido en el tiempo, apunta a poner en valor la naturaleza, la historia y el bienestar de las comunidades locales de Tucumán y la región.