El Embalse Río Hondo revela un dato clave que cambia todo para Santiago
Los números del Embalse Río Hondo finalmente muestran lo que todos esperaban. ¿Cómo impacta este cambio histórico en Santiago y por qué la alerta roja sigue vigente? Los detalles que marcan un antes y un después.
Tras días de máxima tensión por los históricos caudales, el lago artificial más importante de la región muestra los primeros signos de un cambio de tendencia. Los datos oficiales de este lunes confirman una leve pero sostenida baja, generando un respiro cauteloso en toda la provincia mientras las aguas empiezan a ceder.
Los últimos registros hidrológicos difundidos este 16 de marzo marcan un punto de inflexión. La cota del embalse y el volumen de agua que sale hacia el Río Dulce comenzaron un descenso que las autoridades monitorean minuto a minuto.
Según el detalle horario, a las 7 de la mañana la cota se ubicaba en 274,10 metros sobre el nivel del mar. En ese momento, la erogación era de 1.660 metros cúbicos por segundo, mientras que los ríos aportaban 1.350 m³/s al lago.
Una hora después, a las 8, la situación se mantenía estable en cota y erogación. Sin embargo, el aporte de los afluentes mostró un incremento, ascendiendo a 1.485 m³/s.
El parte de las 9 horas trajo una confirmación más clara: la cota descendió a 274,09 metros sobre el nivel del mar. La erogación se registró en 1.654 m³/s y el aporte se mantuvo en 1.485 m³/s.

¿Qué significa esta baja para Santiago del Estero?
Los especialistas a cargo del monitoreo fueron contundentes al analizar las cifras. Señalaron que estos valores reflejan una leve pero sostenida baja en la erogación hacia el río. Este es el primer indicador firme de que, con el paso de las horas y los días, la situación en las zonas afectadas por la creciente podría empezar a normalizarse de manera gradual.
Este cambio llega después de que el sistema hidrológico de la cuenca fuera puesto a prueba como pocas veces en su historia.
Un récord que quedará en la historia
La magnitud del evento que está comenzando a amainar queda clara al revisar los números del pico. Información oficial de Protección Civil confirmó que el caudal máximo de esta creciente alcanzó los 1.825 metros cúbicos por segundo.
Este valor no es un dato más. Se trata de uno de los registros más altos desde que se construyó el dique en el año 1964, hace más de seis décadas. Los análisis comparativos con crecientes de décadas pasadas muestran que los caudales anteriores fueron considerablemente menores, lo que pone en perspectiva la dimensión del fenómeno vivido durante este mes de marzo.

A pesar del alivio que traen los números en descenso, las autoridades mantienen un llamado a la prudencia extrema. El Río Dulce continúa en alerta roja, el nivel máximo de advertencia.
Por ello, el pedido a la población se reitera con fuerza: se debe evitar cualquier acercamiento a las zonas ribereñas y es fundamental respetar todas las medidas de prevención dictadas por los organismos de emergencia. La situación sigue siendo delicada y requiere del compromiso de todos.