El embargo que deja fuera de juego a las PyMEs y que ahora piden revisar
¿Por qué un comerciante puede enterarse de que su cuenta está bloqueada recién cuando va a pagar los sueldos?
La Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP) elevó este miércoles una nota a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para solicitar una reunión y exponer la crítica situación de las PyMEs cuyas cuentas bancarias quedan bloqueadas por embargos.
El presidente de la entidad, Federico Panozzo, contó en FM 89.3 Santa María de las Misiones que la presentación responde a los reclamos de socios de distintos rubros, en un contexto de caída del consumo y balances en rojo.
“Llevamos esta nota a ARCA solicitando una reunión con la jefa de la agencia, de ser posible, para entablar una mesa de trabajo”, señaló el dirigente, quien aclaró que el planteo no busca eximir a los contribuyentes de sus obligaciones, sino conseguir un plazo razonable para regularizar deudas, acceder a planes de pago o reemplazar la medida antes de que se concrete el bloqueo de los fondos.
“La estocada final” para un comercio
Panozzo explicó que la inmovilización de una cuenta puede significar el final para una PyME, porque le impide seguir operando y afrontar salarios, aportes, proveedores y otros compromisos. “Que te embarguen la cuenta implica quedar fuera de operación y ahí se corta todo”, remarcó.
Otro de los reclamos que trasladó la Cámara tiene que ver con la forma y los plazos de las notificaciones. Según Panozzo, varios comerciantes se enteraron de la medida recién cuando encontraron sus cuentas bloqueadas. “Muchas veces dejan los avisos en lugares donde el propietario no se entera y termina descubriendo directamente que tiene la cuenta embargada”, detalló.
La CCIP espera que el organismo acepte abrir el diálogo para conocer la mirada de las autoridades y buscar herramientas que permitan compatibilizar el cobro de impuestos con la continuidad de las empresas. El titular indicó que, hasta ahora, las respuestas individuales recibidas apuntan a que las decisiones se toman en Buenos Aires, lo que complica las soluciones locales.
Comerciantes que tiran la toalla
Panozzo advirtió que la retracción de las ventas todavía impide que muchos negocios acomoden sus cuentas. “Los comerciantes están atrasando compromisos, pero no es una decisión que les cause gracia. Lo hacen porque, ante la caída del consumo, todavía no se pueden acomodar”, manifestó.
El dirigente reconoció que parte del sector privado ve con buenos ojos una mayor apertura económica, pero insistió en que las empresas necesitan condiciones para competir en un mercado abierto: “No podemos estar pensando solamente en cuánto vamos a aguantar, en lugar de ver cómo desarrollarnos y ser competitivos”.
La resistencia de cada comercio, agregó, depende de su respaldo financiero. En muchos casos, la continuidad se sostiene con ahorros personales o capitales de afuera de la actividad. “Eso, en algún momento, se termina. Algunos ya no aguantaron, tiraron la toalla, y a otros les queda poco tiempo”, alertó.
A ese panorama se suma la falta de acceso al crédito y el aumento de la morosidad. La CCIP ya se reunió con entidades financieras para monitorear esos indicadores y su impacto en el consumo. Para Panozzo, la combinación genera un círculo negativo que erosiona la rentabilidad, desalienta inversiones y lleva a cierres y pérdida de puestos de trabajo.
“Los negocios llegan a fin de mes y dan pérdida. No hay opciones de financiación y no tenemos acceso al crédito”, describió. Por último, el dirigente aclaró que no piden proteccionismo, sino herramientas para atravesar la crisis. “Queremos competir, nos gusta y podemos hacerlo, pero tendríamos que sentarnos a ver qué herramientas vamos a tener para poder lograrlo”, concluyó.