El emotivo festejo de María Dominga: 96 años y una familia que no para de crecer
María Dominga Sanabria de Godoy celebró sus 96 años rodeada de 11 hijos, 46 nietos, 65 bisnietos y 8 tataranietos. Con humor y emoción, compartió el secreto de su larga vida. ¿Qué deseo pidió para este nuevo cumpleaños?
Con una sonrisa que iluminó la tarde, María Dominga Sanabria de Godoy celebró sus 96 años rodeada del cariño de su enorme familia. La reunión, que comenzó al mediodía y se extendió hasta la noche, reunió a cuatro generaciones que no quisieron perderse un nuevo cumpleaños de la matriarca.
La casa de Paraná se llenó de globos, abrazos y emociones mientras los familiares llegaban de a poco. Algunos tuvieron que esperar a terminar sus obligaciones laborales para sumarse al festejo, pero nadie quiso faltar a la cita.
¿Cuántos son en la familia de María Dominga?
La cumpleañera tuvo 11 hijos y, aunque perdió la cuenta de sus descendientes, sus allegados hicieron los números: 46 nietos, 65 bisnietos y ocho tataranietos. Una familia que ya atraviesa cuatro generaciones y que sigue creciendo.
“Somos 11 hermanos. Gracias a Dios todos con salud, todos bien y todos vivos. Siempre acompañamos a la abuela”, contó una de sus hijas, que adelantó que algunos parientes llegarían más tarde para compartir el festejo.
Otra de sus hijas, que lleva el mismo nombre, destacó el esfuerzo de su madre: “Es una guerrera. Ha pasado mil y una por tener 11 hijos en el campo, en la pobreza, pero ella sigue firme y con buena salud”.
El deseo y el secreto de María Dominga
Cuando le preguntaron qué pedía para sus 96 años, María Dominga fue contundente: “Quería andar bien de salud. Yo, mis hijos y mis nietos”. Y con su característico humor, bromeó sobre la edad: “Se dicen que 96. No sé, a lo mejor es más o menos”.
La homenajeada también reveló qué actividades sigue disfrutando en su casa: “A mí me gusta de todo. Me gusta cocinar, lavar, tejer, barrer... hacerlo cuando puedo y cuando no, que lo hagan los que puedan”. Una filosofía de vida que arrancó sonrisas entre los presentes.
Para el almuerzo, sus hijas prepararon uno de sus platos favoritos: buseca de mondongo, una receta tradicional que reunió a la familia alrededor de la mesa.
Una vida de trabajo y valores
Los hijos de María Dominga coincidieron en que la resiliencia, el trabajo y el optimismo fueron las claves de su historia. “La vida en el campo fue dura, pero ella siempre tuvo una enorme voluntad para salir adelante. Nos enseñó el respeto, el trabajo y la honestidad. Estamos muy agradecidos a Dios por tenerla todavía con nosotros y poder disfrutarla”, expresó una de sus hijas.
El encuentro culminó con toda la familia reunida alrededor de la cumpleañera para cantarle el feliz cumpleaños. Entre aplausos y abrazos, María Dominga recibió el afecto de cuatro generaciones que celebraron, una vez más, la posibilidad de compartir un nuevo año junto a ella.