El emotivo homenaje a Rubén Darío, el profe que marcó a generaciones en Ferrocarril YCF
Los resultados se olvidan, pero hay gestos que quedan para siempre. Un club decidió poner en valor a quien dedicó su vida a los más chicos, y el momento elegido no fue casualidad.
El deporte formativo no se mide solo en resultados, goles o campeonatos: también se construye con personas que, durante años, acompañan el crecimiento de niños y jóvenes. En Ferrocarril YCF, esa historia tiene un nombre propio: Rubén Darío.
En el Gimnasio Municipal Lucho Fernández se disputó un campeonato que lleva su nombre, y ese certamen se convirtió en el escenario perfecto para que la institución le rindiera un merecido reconocimiento a quien fue uno de los creadores de la escuelita de fútbol del club.
Con las categorías infantiles participando del torneo, representantes de Ferrocarril YCF se acercaron para concretar un homenaje que, según destacaron desde la institución, sentían profundamente necesario: reconocer el esfuerzo, la dedicación y el amor que Rubén Darío brindó durante tantos años al club y, especialmente, a sus niños.
Un gesto que trasciende lo deportivo
En un sencillo pero emotivo acto, la institución le entregó un presente en reconocimiento a su trayectoria y a todo lo que sembró a lo largo de su recorrido dentro del club. Un gesto que buscó poner en valor no solo su labor deportiva, sino también el vínculo humano construido con varias generaciones.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada llegó cuando los niños que participan del campeonato tuvieron la oportunidad de fotografiarse junto al profesor Rubén Darío. Una imagen que resumió, en apenas unos segundos, el cariño y el reconocimiento hacia alguien que dedicó buena parte de su vida a acompañar y formar a los más pequeños.
Porque en el deporte infantil hay enseñanzas que trascienden cualquier resultado. Los valores, los vínculos y las experiencias compartidas permanecen en la memoria de quienes tuvieron la oportunidad de ser parte de ellas. Y quienes dejan huellas en sus niños, también quedan para siempre en la historia de una institución.