El empleo creció en Posadas, pero la calidad de los puestos preocupa: ¿qué revelan los datos?
¿Qué se esconde detrás del aumento del empleo en Posadas? Los datos oficiales revelan una realidad que pocos quieren ver. Enterate de todos los detalles.
El primer trimestre de 2026 dejó una postal contradictoria en el mercado laboral de Posadas: más personas trabajando, pero en condiciones cada vez más precarias. Un informe basado en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) muestra que todo el crecimiento del empleo en la capital misionera fue impulsado por la informalidad.
La tasa de empleo llegó al 44,3% en el aglomerado Posadas, lo que equivale a 176.000 personas ocupadas. Son 9.500 trabajadores más que en el mismo período del año anterior. Sin embargo, detrás de ese número se esconde una transformación profunda en la composición del mercado laboral.
¿Qué pasó con los asalariados y los cuentapropistas?
El empleo asalariado sigue perdiendo terreno: hoy representa el 66% del total de los ocupados, cuando un año atrás era el 67% y en el primer trimestre de 2023 alcanzaba el 73%. En paralelo, el trabajo por cuenta propia no deja de crecer: pasó del 24% en 2023 al 28% en 2025 y al 29% en 2026. Un cambio de perfil que se consolida con el tiempo.
Pero el dato más preocupante aparece al analizar la calidad de esos empleos. El aumento del cuentapropismo se explica casi por completo por la informalidad. Mientras los trabajadores registrados cayeron un 18,2%, los cuentapropistas informales crecieron un 19,4%, sumando 6.388 personas en apenas doce meses.
La misma tendencia entre los asalariados
Entre los empleados en relación de dependencia también se repite el patrón. Aunque el total de asalariados aumentó, los puestos registrados retrocedieron un 9,7%, con la pérdida de 7.146 empleos formales. Esa caída fue compensada por un fuerte crecimiento del empleo asalariado informal, que incorporó 11.842 trabajadores, un incremento interanual del 31,4%.
Ni siquiera los empleadores escapan a esta lógica. Los patrones registrados disminuyeron un 39,1%, mientras que los informales crecieron un 223,8%. Un reflejo del avance de actividades económicas que operan al margen de los registros laborales.
El saldo final: más empleo, pero más precario
En términos generales, durante el último año Posadas perdió 12.104 empleos formales, lo que representa una caída del 12,9%. Al mismo tiempo, el empleo informal incorporó 21.603 nuevos trabajadores, un crecimiento del 30%. Ese aumento fue suficiente para compensar la destrucción de puestos registrados y explicar la totalidad del crecimiento de la ocupación.
El resultado es contundente: hay más personas trabajando, pero en condiciones más precarias, con menor estabilidad, sin aportes previsionales y con menos derechos laborales. Una realidad que marca el pulso de la economía misionera.