El empleo minero en Salta se cuadruplica, pero hay un número que la Cámara quiere mover
Más de 5.000 empleos directos, un 80% de trabajadores locales en una de las mineras y un 20% de participación femenina: los números que la Cámara de la Minería de Salta pone sobre la mesa mientras espera la próxima ola de proyectos.
La minería ya explica más del 60% de las exportaciones de Salta y el sector se prepara para una etapa de expansión que, según sus propios referentes, va a mover el empleo y la inversión en los próximos meses. Así lo planteó Juan Martín Gilly, presidente de la Cámara de la Minería de Salta, en una entrevista con El Tribuno, donde repasó el presente de la actividad, la demanda de trabajadores, la infraestructura pendiente y los permisos ambientales.
Para Gilly, el crecimiento desde 2019 instaló a la minería en un lugar de peso dentro de la economía provincial, aunque asegura que el potencial es todavía mayor. "Como agentes de cambio de la matriz productiva de la provincia, su potencialidad es mucho mayor", afirmó.
Los proyectos que vienen y el único que está en obra
El directivo describió un momento de transición hacia el arranque de nuevas construcciones. Hoy el único proyecto en etapa de construcción es Rincón, de Rio Tinto. El resto, explicó, espera su turno: Eramine y Ganfeng están en la previa de iniciar su expansión, Ganfeng avanza con PPG, Taca Taca tendrá una audiencia pública en breve y AbraSilver, con su proyecto de plata, ya cuenta con el RIGI y los permisos ambientales aprobados.
Gilly pidió manejar la expectativa con cautela. La minería, recordó, tiene procesos largos en los que muchas variables tienen que darse al mismo tiempo, y un cambio de último momento puede traducirse en demoras. Lo que en el petróleo se resuelve en pocos meses, en minería puede llevar años.
Qué perfiles buscan y cómo se capacita a los salteños
Durante el último año la demanda se inclinó hacia perfiles de operación, producto de una merma en la construcción. Pero con varios proyectos en carpeta, el sector anticipa una alta demanda de esos trabajadores. En Güemes, la Cámara trabaja con UPATECO en la formación de soldadores de argón y titanio, lo que permitió contar con ese personal durante la construcción. La misma lógica se aplica con los municipios de la Puna y de las zonas donde están las plantas: capacitar para evitar cuellos de botella y garantizar personal salteño en cada proyecto.
En números, las empresas mineras emplean de manera directa a más de 5.000 personas, una cifra que se cuadruplica si se suman los contratistas y que esperan que siga creciendo.
Empleo local y la cuenta pendiente de la participación femenina
La contratación de salteños es una prioridad declarada del sector. En Ganfeng, por ejemplo, el empleo local supera el 80%. Desde la Cámara promueven que esos niveles se sostengan y aumenten, sobre todo en las comunidades cercanas a los proyectos, y presentan declaraciones juradas mensuales con los datos. "Considero que hoy estamos cumpliendo con la ley de contratación local", sostuvo Gilly.
Distinto es el panorama en materia de género: la participación de mujeres ronda el 20%. Es un número que al sector le gustaría mejorar, aunque se ubica muy por encima de la media histórica, y todas las empresas trabajan en esa dirección.
Prácticas profesionales y una propuesta para las escuelas
Las compañías cuentan con programas de prácticas profesionales para que quienes terminan una carrera, un terciario o un oficio puedan sumar experiencia directa en la actividad. Gilly no precisó cuántas personas están haciendo esas prácticas, pero aseguró que todas las empresas las ofrecen.
Además, la Cámara trabaja desde hace tiempo en un programa de introducción a conceptos básicos de minería para estudiantes de cuarto a séptimo grado, que ya fue presentado al Ministerio de Educación y está en análisis. La propuesta incluye ambiente, seguridad, comunidades y operaciones. La intención es implementarla a la brevedad para que los chicos conozcan cómo funciona la actividad, sus procesos, sus exigencias ambientales y su aporte al desarrollo provincial.
Salarios, condiciones y la pelea por los permisos
Consultado por las condiciones laborales, Gilly destacó que la minería ofrece buenas condiciones salariales según la especialización, la complejidad de las tareas y las responsabilidades, y puso el foco en el empleo formal con posibilidades de capacitación y crecimiento. "Nuestro objetivo es que cada vez más salteños puedan acceder a estas oportunidades y que los beneficios del trabajo minero se reflejen también en sus familias, en las comunidades y en la economía de la provincia", expresó.
Sobre las dificultades para contratar y retener personal, fue optimista: hoy no las tienen. Las hubo en el pasado, durante el pico de construcción de los proyectos de Ganfeng, Posco y Rio Tinto. Ahora el esfuerzo conjunto apunta a ampliar la capacitación y anticiparse a la demanda que traerán los próximos proyectos.
Infraestructura y tiempos de aprobación, los grandes desafíos
Los principales desafíos que identifica el sector son la infraestructura vial y energética. La Cámara trabaja con la Provincia en la electrificación de parte de la Puna y en el mantenimiento y la pavimentación de sus rutas. Para Gilly, contar con caminos aptos es condición para ampliar los proyectos: cuantas más rutas haya, más posibilidades de explorar la Puna de manera sustentable y con los permisos correspondientes. A eso suma el tren, clave para hacer más eficientes los procesos productivos y reducir la cantidad de camiones en las rutas, cuyo tránsito afecta a las comunidades.
El otro punto es la agilización de los procesos de evaluación y autorización ambiental junto a la Secretaría de Minería. El tiempo, remarcó, es determinante para los inversores que comparan a la Argentina con otros países: la decisión de invertir dependerá muchas veces de que los permisos se emitan en plazos razonables, siempre conforme a la legislación ambiental, y de que las tasas mineras sean competitivas frente a las de otras naciones.