El empleo privado no encuentra piso: Santa Fe perdió casi 10 mil puestos en siete meses
Santa Fe perdió 9.800 empleos privados en apenas siete meses y ya son 21.700 los puestos que se esfumaron desde diciembre de 2023. El informe oficial que nadie quiere mirar.
El mercado laboral argentino sigue sin dar señales de recuperación. Según los últimos datos oficiales del SIPA correspondientes a julio de 2026, el empleo privado registrado acumula 14 meses consecutivos de caída y ya dejó atrás los 134 mil puestos perdidos en lo que va del año.
Solo en julio se destruyeron 12.716 empleos formales privados respecto de junio, una contracción del 0,2%. Entre enero y julio, la sangría alcanzó los 134.034 puestos, con una caída acumulada del 2,2%.
Santa Fe, en la misma sintonía que el país
La provincia no escapa a la tendencia nacional. Entre diciembre de 2025 y julio de 2026, Santa Fe perdió 9.800 puestos registrados en empresas privadas, una contracción cercana al 1,9%.
El dato mensual también es negativo: en julio desaparecieron 1.800 empleos privados en territorio santafesino. La comparación interanual arroja 7.800 puestos menos, mientras que desde diciembre de 2023 la pérdida acumulada asciende a 21.700 empleos.
El golpe tiene un peso particular en Santa Fe por su perfil productivo: la industria, el comercio y la construcción tienen una fuerte presencia en la estructura económica provincial, y son justamente las actividades más castigadas por la contracción del empleo a nivel nacional.
El retroceso de los puestos asalariados registrados también deja abierta la pregunta sobre la capacidad de recuperación del mercado laboral, en un contexto en el que las empresas mantienen un bajo nivel de contrataciones.
Industria, construcción y comercio, los sectores más golpeados
El informe del SIPA muestra que la destrucción de empleo se extendió durante julio a la mayoría de las actividades económicas. De las 14 ramas relevadas, ocho redujeron sus plantillas, tres registraron aumentos y las otras tres permanecieron estables.
La construcción encabezó las pérdidas mensuales, con una caída del 0,6%, seguida por la intermediación financiera, que retrocedió un 0,4%. La industria manufacturera, el comercio, el transporte y los hoteles y restaurantes registraron disminuciones del 0,3% en cada caso.
La comparación interanual pinta un panorama todavía más preocupante para algunas actividades. La intermediación financiera presenta una caída del 4,8%, seguida por la industria manufacturera, que perdió el 4,4% de sus puestos de trabajo. El comercio, por su parte, registró una disminución del 3,4%.
Estos porcentajes reflejan que el deterioro laboral no está concentrado en una actividad particular, sino que alcanza tanto a sectores productores de bienes como a ramas vinculadas con los servicios. La construcción depende en buena medida de la inversión pública y privada, mientras que la industria manufacturera y el comercio están estrechamente relacionados con la evolución de las ventas y el consumo interno.
El mapa del empleo: 21 provincias con números negativos
La caída del trabajo asalariado privado también presenta fuertes diferencias entre provincias. En la comparación interanual a julio de 2026, 21 de las 24 jurisdicciones argentinas registraron una reducción del empleo registrado, mientras que solo tres lograron aumentar la cantidad de trabajadores.
Tierra del Fuego encabezó las pérdidas con una contracción del 12,6%, una cifra que supera ampliamente el promedio nacional. Detrás se ubicaron Misiones, con una caída del 6%; Corrientes, con el 5,6%; Formosa, con el 5,2%; y Santa Cruz, con el 4,9%.
El contraste aparece en apenas tres provincias que consiguieron escapar de la tendencia general. Neuquén registró un crecimiento del 6,4%, Río Negro avanzó un 4,8% y San Juan mostró una mejora del 0,5%. En los casos de Neuquén y Río Negro, el desempeño positivo está vinculado con el dinamismo de la actividad hidrocarburífera, especialmente por las inversiones relacionadas con Vaca Muerta.
La marcada diferencia entre las provincias evidencia que la evolución del empleo es desigual y que algunos sectores específicos, como el petróleo y la energía, mantienen una dinámica distinta de la que atraviesan buena parte de las actividades ligadas al mercado interno.
Qué pasó con el empleo público y el monotributo
Mientras el sector privado continúa perdiendo puestos de trabajo, otras modalidades laborales mostraron comportamientos diferentes.
En el sector público se registró un incremento de 4.723 empleos durante julio, equivalente al 0,1%. Sin embargo, la comparación con el mismo mes de 2025 arroja una pérdida de 22.681 puestos, es decir, una disminución interanual del 0,7%.
El trabajo registrado en casas particulares, por su parte, mostró una recuperación de 2.159 puestos, equivalente al 0,5%, luego de haber sufrido una caída mensual de 1.092 durante junio.
Otro dato significativo aparece en el monotributo, que sumó 58.778 inscriptos en los últimos doce meses, un incremento del 2,7%. Solo durante julio se incorporaron 1.432 contribuyentes.
La evolución de estas categorías expone las diferencias dentro del mercado de trabajo. Mientras disminuye el empleo asalariado formal privado, aumenta la cantidad de personas registradas bajo el régimen de monotributo.
No obstante, el incremento de monotributistas no permite establecer por sí solo cuántos trabajadores dejaron empleos en relación de dependencia para pasar al cuentapropismo. Se trata de modalidades laborales diferentes y las estadísticas no identifican necesariamente una transferencia directa entre ambas.