El empleo registrado toca fondo: las contrataciones caen a niveles de la crisis de 2002
El informe de C-P Consultora revela que las nuevas contrataciones en el empleo registrado privado tocaron su piso histórico en julio de 2026. El documento compara la situación con la crisis de 2002 y advierte sobre un dato que no se veía desde hace más de dos décadas.
Un informe de C-P Consultora encendió todas las alarmas en el mercado laboral: la tasa de entrada al empleo registrado privado se derrumbó en julio de 2026 a mínimos históricos, con registros que solo encuentran comparación en la crisis de 2002. El documento describe el peor momento de la gestión de Javier Milei en materia de puestos de trabajo.
El deterioro no es nuevo. El empleo privado registrado encadenó 13 meses consecutivos de contracción hasta junio de 2026. En ese lapso se destruyeron 141.000 puestos, lo que equivale a una caída del 2,3% desde mayo de 2025.
La comparación de largo plazo es aún más dura. Desde agosto de 2023, el sector privado registrado perdió más de 281.000 empleos. Se trata de un derrumbe que el estudio considera incluso más profundo que el de la crisis de 2018-2019, cuando se destruyeron 258.000 puestos entre abril de 2018 y noviembre de 2019.
¿Qué pasó en junio?
El último dato disponible mostró una nueva baja: el empleo privado registrado cayó en 6.300 puestos en términos desestacionalizados. Si se toma como referencia noviembre de 2023, la reducción llega a 240.100 puestos. Y en el conjunto del empleo registrado, la pérdida alcanza los 175.000 puestos si se excluyen los monotributistas sociales.
El informe pone el foco en un indicador clave: la tasa de entrada, que mide cuántas personas nuevas ingresan al empleo registrado privado en relación con el total. Según C-P Consultora, en julio de 2026 esa tasa tocó mínimos históricos y quedó en niveles comparables con los de la crisis de 2002, además de coincidir con los peores momentos de la crisis del inicio de la actual gestión y con la de 2018-2019.
Señales que ya anticipaban el golpe
Los datos de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) ya anticipaban una nueva contracción para julio. La tasa de empleo cayó 0,04% mensual y, desde enero de 2025, se registraron bajas en 15 de los últimos 19 meses.
Al mismo tiempo, tanto la tasa de entrada como la de salida volvieron a descender en julio. La tasa de entrada alcanzó su menor nivel desde junio de 2024, mientras que la tasa de salida tocó su mínimo desde noviembre de 2024.
El panorama que describe el informe es el de un mercado laboral formal que no logra recuperarse y que, mes a mes, sigue perdiendo puestos de trabajo. La comparación con la crisis de 2002 no es un dato menor: marca la magnitud de un problema que ya lleva más de un año sin solución.