El encargo que sorprendió a una fábrica de Esperanza: un sillón para el Papa que no es como los demás
Una fábrica de Esperanza recibió un encargo que nunca imaginó: construir el sillón que usará el papa León XIV en Luján. El diseño se inspira en una pieza del Vaticano, pero tiene un detalle que lo hace único. La historia detrás del pedido y la fecha clave de entrega.
Una empresa de Esperanza fue elegida para construir el sillón que usará el papa León XIV en la Basílica de Luján. La pieza tendrá 1,25 metros de altura, será de madera de guatambú y llevará tapizado en pana blanca con terminaciones doradas. La entrega está prevista para mediados de octubre.
El trabajo llegó a la fábrica a través de un cliente de Luján que tiene contacto con personas vinculadas a la Basílica. La propuesta sorprendió a Gustavo Mehring y a su equipo, que decidieron aceptar el desafío y arrancaron a partir de un diseño tomado de un sillón que está en el Vaticano.
En diálogo con Amanecer no es poco, de LT9, Mehring contó cómo surgió el pedido y detalló las características de la pieza. “Surgió la necesidad de la construcción de un sillón para la venida de León XIV”, explicó.
Un diseño con identidad propia
Para empezar, la empresa recibió como referencia un sillón del Vaticano, además de medidas aproximadas y pautas de diseño. Sobre ese modelo, los trabajadores incorporaron detalles propios. “Hay por ahí piezas, molduras que por ahí le ponemos la impronta nuestra también”, contó Mehring.
El sillón será más alto y ancho que uno convencional. La estructura se hará en guatambú, una madera que la fábrica usa habitualmente. La base tendrá formato tipo trineo y las patas inferiores llevarán molduras. En la parte superior se sumará una pieza tallada a mano que sobresaldrá por encima del respaldo.
La terminación será especialmente cuidada: tapizado en pana blanca y detalles dorados, tal como se solicitó.
Trabajo artesanal y una entrega con fecha
Mehring aclaró que la fabricación no es técnicamente compleja, pero el armado y las terminaciones exigen un trabajo minucioso. “No es un proceso tan complejo, pero el tema del armado de las piezas, todo lo que es un trabajo manual, artesanal, sí lleva su trabajo”, señaló.
La elección del guatambú responde a que se trata de una madera resistente y que permite una buena terminación para luego pintarla. La entrega está prevista para mediados de octubre, antes de la visita de León XIV, para que la organización de la ceremonia pueda disponer de la pieza con anticipación.
Primera vez y una réplica posible
Para el equipo, el encargo es inédito. “Es la primera vez que nos sucede esto de encarar algo tan importante, por lo menos para nosotros, para el sentimiento nuestro de familia”, expresó Mehring.
El trabajo será donado, aunque la fábrica no tiene vínculo directo con la Basílica de Luján. Mientras avanza la construcción, registran imágenes de las distintas etapas y planean mostrar el resultado final cuando el sillón esté listo.
Además, surgió una idea que entusiasma al equipo: hacer una réplica del sillón para exhibirla en Esperanza, como recuerdo de un trabajo que quedará ligado a la visita del Papa.

Ver esta publicación en Instagram