El enemigo invisible que acecha en tu casa: cómo detectarlo antes de que sea tarde
Un gas sin olor ni color puede estar matando lentamente a tu familia. Conocé las señales que nadie te contó para evitar una tragedia.
Un año sin incidentes no significa estar a salvo. El monóxido de carbono, un gas inodoro y letal, puede estar presente en tu hogar sin que lo notes. MetroGAS lanzó su campaña de prevención de forma anticipada ante el aumento de casos fuera de la temporada invernal.
“Que un año no hayas tenido problemas en tu hogar no significa que al siguiente estés a salvo. Por eso es fundamental realizar controles periódicos y no esperar a que ocurra un incidente”, advirtió Hernán Chiesa, gerente de Asuntos Públicos y Sustentabilidad de la compañía.
¿Por qué es tan peligroso?
El monóxido de carbono se genera por la combustión incompleta de gas natural y otros materiales que contienen carbono. A diferencia de una pérdida de gas, que puede percibirse por su olor, el monóxido es inoloro y afecta directamente la salud de las personas, según informaron oficialmente.
Las principales causas de su presencia en los hogares están vinculadas al mal funcionamiento de artefactos a gas o a la falta de ventilación adecuada. Los equipos destinados a la producción de agua caliente, como calefones, calderas y termotanques, concentran la mayor cantidad de incidentes.
Nueve recomendaciones clave
Desde MetroGAS destacaron que la prevención es clave y que existen señales simples que permiten detectar posibles riesgos. Por eso, dieron a conocer nueve recomendaciones que pueden evitar accidentes por intoxicación e, incluso, la muerte:
– Revisá todos los artefactos a gas al menos una vez al año con un gasista matriculado.
– Verificá que la llama sea siempre azul y pareja.
– Ventilá los ambientes todos los días, incluso en invierno.
– No tapes ni obstruyas las rejillas de ventilación.
– Controlá que los conductos de evacuación de gases estén en buen estado y sin obstrucciones.
– No uses el horno ni las hornallas para calefaccionar ambientes.
– No seques ropa sobre estufas ni cerca de fuentes de calor a gas.
– Instalá solo artefactos de tiro balanceado o cámara cerrada en dormitorios y baños.
– Prestá atención a manchas de hollín o a un funcionamiento irregular de los artefactos.