El engaño que atrapa a cualquier santacruceño: la trata no avisa con secuestros
La trata no llega con un secuestro de película: se mete con una oferta de trabajo o un vínculo de confianza. En Santa Cruz ya hay un nuevo mecanismo para que las víctimas recuperen su identidad, pero el dato que más importa es cómo activarlo a tiempo.
La trata de personas no siempre se parece a lo que muestran las películas. Lejos de los secuestros violentos, las redes suelen construir sus trampas con promesas de trabajo, mejores condiciones de vida o manipulación emocional. Así lo advirtió Yarixa Moll, directora de Trata y Explotación de la Provincia de Santa Cruz, durante una entrevista en el programa La Bisagra de Tiempo FM 97.5.
Nadie está exento
Moll remarcó que las víctimas no provienen exclusivamente de sectores vulnerables. Los tratantes tejen vínculos previos con la persona, ganan su confianza y recién después comienzan a explotarla. La funcionaria subrayó que cualquier persona puede caer en esa red, sin importar su origen o condición social.
La identidad, el primer blanco
Uno de los daños más profundos que sufren las víctimas es la pérdida de su identidad. Los explotadores retienen sus documentos o los modifican para mantener el control. Para revertir esa situación, la provincia firmó un convenio con Nación que implementa un subsidio y documentos exprés. Estos trámites se confeccionan de manera rápida, junto con una cuenta bancaria y la colaboración de asuntos registrales, para que quienes logran salir de las redes puedan recuperar su documentación y reinsertarse con mayor celeridad.
El 145, una herramienta clave
Durante la entrevista, Moll hizo hincapié en el papel de la ciudadanía para detectar situaciones sospechosas: personas que no pueden manejar su propio dinero, que están acompañadas permanentemente o que muestran indicadores de aislamiento. Ante cualquier duda, la recomendación es no investigar por cuenta propia y comunicarse de inmediato al 145.
Esa línea gratuita, anónima y disponible las 24 horas permite activar de forma coordinada los protocolos de asistencia. En una primera instancia interviene la policía para las investigaciones pertinentes; luego, el equipo provincial se encarga del abordaje integral, el acompañamiento y la contención de las personas afectadas.