El enigma de las iniciales CMR en una casona de La Plata: ¿qué esconde la huella de Monseñor Rasore?
¿Qué significan las iniciales CMR en las rejas de una casona de La Plata? La respuesta podría estar en la historia de Monseñor Rasore y su obra social.
En una casona de calle 51 entre 16 y 17, un detalle en las rejas de las ventanas despierta la curiosidad de los vecinos: un monograma con las letras "CMR". Detrás de esas iniciales podría ocultarse la historia de una institución religiosa que marcó a la ciudad. Historiadores y arquitectos vinculan el símbolo con la antigua Residencia Monseñor Rasore, un hogar para ancianos y centro de asistencia sanitaria que funcionó durante décadas.
¿Qué significan las letras CMR?
El historiador platense Roberto Abrodos, consultado por este medio, señaló que la propiedad perteneció a la Residencia Monseñor Rasore, también conocida como Casa de Enfermería Monseñor Rasore. Allí funcionó un espacio de atención médica y residencia, que incluso tenía una capilla. En varios sectores del edificio aún se conservan vitrales y otros elementos decorativos que delatan su pasado religioso.
La arquitecta Malena Carranza coincide con esa reconstrucción. Según explicó, en el inmueble operó un hogar de ancianos administrado por congregaciones religiosas. El colegio Monseñor Rasore, ubicado cerca, estuvo a cargo de las Hijas de la Cruz, mientras que la residencia habría estado gestionada por las Hermanas de la Inmaculada de Génova. Con el paso del tiempo, el establecimiento cerró y el edificio cambió de uso, pero muchos de sus detalles originales permanecen intactos.
Uno de esos detalles es el misterioso monograma. Aunque no hay registros que confirmen su significado exacto, tanto Abrodos como Carranza creen que las iniciales forman parte de la identidad histórica de la residencia y no un adorno al azar. Actualmente, el inmueble está en venta.
La obra de Monseñor Rasore
Para entender este enigma, hay que repasar la vida de Monseñor Antonio Rasore. Nació en Génova, Italia, en 1851 y llegó a la Argentina cuando era niño. Fue ordenado sacerdote en 1873 y dedicó su vida a la educación y la asistencia social, especialmente a los más vulnerables.
En 1913 fundó el colegio San Luis Rey de Francia, que inicialmente funcionó en calle 46 entre 7 y 8. Cinco años después, la institución pasó a manos de los Hermanos Maristas y, tras la muerte de Rasore, adoptó su nombre. Con el aumento de la matrícula, el colegio se trasladó a la manzana donde hoy se encuentra el tradicional Colegio San Luis.
Pero su legado fue más allá de la escuela. Rasore impulsó proyectos de asistencia social y sanitaria, convencido de que la educación debía ir de la mano con la atención de los necesitados. Esa visión se materializó en la residencia de calle 51, donde durante años se brindó alojamiento y cuidados a personas mayores.
Hoy, el edificio sigue en pie, pero pocos conocen la historia que encierran esas letras de hierro forjado. Tal vez nunca se encuentre un documento que revele su significado exacto. Sin embargo, como ocurre con tantos rincones de La Plata, el valor no está solo en resolver el misterio, sino en mirar con otros ojos un patrimonio cotidiano que aún guarda fragmentos de la memoria de la ciudad.