El equipo que sorprendió a todos con su estrategia: así lograron una victoria clave en el estadio Madre de Ciudades
¿Cómo lograron imponerse con tanta claridad en un estadio complicado? Los detalles de la estrategia que dejó sin respuestas al rival y consolidó una posición clave en la tabla.
San Martín consiguió tres puntos vitales en la pelea por los primeros puestos de la zona B de la Primera Nacional tras derrotar 2 a 0 a Güemes en el estadio Madre de Ciudades. El conjunto dirigido por Andrés Yllana ratificó su crecimiento con una actuación sólida, inteligente y eficaz que dejó en claro que no depende de un “11 de memoria”, sino de una idea clara de juego.
Aunque Güemes tomó la iniciativa en los primeros minutos, ese dominio duró poco tiempo. San Martín se acomodó rápidamente al partido, ajustó marcas y comenzó a llevar el encuentro hacia el terreno que más le convenía. Con un planteo flexible que partía de un 3-5-2 y mutaba según la jugada, el equipo logró cerrarle espacios al local y obligarlo al pelotazo.
¿Cómo encontraron el camino al gol?
A partir de esa solidez defensiva, San Martín encontró en las transiciones rápidas su mejor herramienta ofensiva. La secuencia de recuperación, pase vertical y ataque directo comenzó a repetirse con frecuencia, desgastando progresivamente a un Güemes que nunca logró encontrar respuestas ante un rival ordenado y cada vez más seguro.
La apertura del marcador llegó precisamente de esa lectura del juego. Diego Diellos aprovechó una distracción defensiva del rival, se animó desde lejos y sacó un remate que sorprendió al arquero Leandro Finochietto, cuya respuesta no fue la mejor posible. El 1 a 0 terminó de reforzar la confianza de San Martín y consolidó el plan que Yllana había imaginado para este partido.
¿Qué pasó después del primer gol?
Con la ventaja a favor, el equipo manejó mejor los tiempos y volvió a exponer las falencias defensivas del local. Incluso tuvo la oportunidad de ampliar la diferencia antes, con un penal que el propio Diellos no pudo convertir. Sin embargo, el conjunto no perdió el orden ni la convicción en ningún momento, y siguió encontrando espacios para lastimar a su rival.
El segundo gol, convertido por Luciano Ferreyra, terminó de cerrar una noche convincente para San Martín. La jugada mostró circulación precisa, coordinación entre líneas y claridad para resolver en el área rival, en una muestra del funcionamiento colectivo que sostuvo el equipo a lo largo de todo el encuentro.
El resultado final de 2 a 0 no sólo reflejó la diferencia que hubo en los momentos decisivos del partido, sino también la capacidad de San Martín para interpretar cada situación del juego. Supieron defenderse cuando fue necesario, controlar el desarrollo del encuentro y atacar con precisión cada vez que encontraron una oportunidad clara.
Más allá del marcador, esta victoria dejó una señal fuerte sobre las características de este equipo: San Martín es un conjunto que entiende los diferentes contextos de los partidos, se adapta rápidamente a las circunstancias y compite con inteligencia táctica. En una categoría tan exigente como la Primera Nacional, esta virtud puede valer tanto como los goles convertidos, y en Santiago del Estero volvió a quedar completamente demostrado.