El error que casi todos cometen en la cocina y que, según el Feng Shui, te roba la tranquilidad
Un arquitecto experto en Feng Shui revela el error de diseño que genera tensión sin que te des cuenta. ¿Estás cometiendo este fallo en tu cocina que podría estar afectando la armonía de tu casa?
Un arquitecto español experto en filosofías orientales reveló un detalle crucial que define la armonía en el espacio donde más tiempo pasamos. Kike Clavería, estudioso del Feng Shui, advierte que la disposición de los muebles y artefactos puede generar una sensación de vulnerabilidad sin que nos demos cuenta. Su consejo principal es claro y directo.
Según Clavería, un aspecto fundamental al planificar el diseño de la cocina es la ubicación estratégica de cada elemento. No se trata solo de estética o practicidad, sino del flujo de energía que afecta el bienestar del hogar.
¿Por qué nunca hay que dar la espalda a la puerta?
El experto fue contundente: “Si tu cocina es chica, no prepares la comida de espaldas a la puerta”. Esta recomendación se basa en un principio de seguridad y control del espacio. Mientras se cocina, es vital tener vista de la entrada al ambiente.
Clavería fundamenta que, al estar de espaldas, se pierde el control de quién entra y sale. Esto, aunque sea a nivel inconsciente, genera una sensación de vulnerabilidad, tensión e incomodidad. Ver la puerta permite cocinar más relajado y con mayor conciencia del entorno.
La explicación desde el Feng Shui es que las energías ingresan por la puerta. Si uno está de espaldas, esa entrada de energía “sorprende” y produce un efecto negativo. Para esta filosofía, la cocina representa la salud, la abundancia y el bienestar del hogar, por lo que su armonía es primordial.
Soluciones prácticas para cocinas pequeñas
¿Qué hacer si la distribución de la cocina hace imposible colocar la hornalla frente a la puerta? El arquitecto propone varias soluciones ingeniosas. Una de ellas es instalar un espejo que permita ver el reflejo de la entrada.
Otra alternativa es utilizar superficies reflectantes, como acero, en algún punto estratégico. También se puede intentar una reorganización leve de los muebles para mejorar el ángulo de visión sin necesidad de una obra mayor.
Clavería también remarca la importancia de separar las zonas de “fuego” (la cocina) y “agua” (la pileta). Lo ideal es que no estén juntas; debe haber un espacio de mesada entre ellas. En cocinas con lugar, una isla o mesadas en “L” son la solución óptima.
Para el Feng Shui, la disposición ideal coloca la pileta de lavar a la derecha de la cocina y la heladera a la izquierda. Esto se debe a que la pileta tiene una energía Yin (femenina, receptiva) y la heladera una energía Yang (masculina, activa).
El orden como clave de la energía positiva
El orden es otro pilar preponderante. En cocinas pequeñas, Clavería recomienda tener la menor cantidad de objetos posibles a la vista. Un exceso de cosas, especialmente si no guardan un orden estricto, hace que la energía se estanque.
Tener pocos objetos sobre la mesada y que cada uno tenga su lugar asignado facilita el ingreso y la permanencia de energías positivas. El experto es claro: nunca hay que dejar apoyados en la cocina objetos de otros ambientes, como llaves, carpetas o ropa.
Este enfoque del diseño va más allá de una simple decoración. Se trata de crear un espacio que, según las filosofías orientales, actively promueva la salud, la prosperidad y la paz en el hogar, empezando por su corazón: la cocina.