El error que cometen los dueños de perros al retarlos y que los veterinarios advierten
Veterinarios explican por qué retar a los perros no es efectivo y solo genera estrés y ansiedad. Recomiendan usar refuerzos positivos para educarlos sin dañar el vínculo.
Retar a un perro cuando hace algo mal es un hábito común, pero los veterinarios coinciden en que no sirve para nada y solo arruina el vínculo con la mascota. La clave está en el refuerzo positivo, no en el castigo.
Por qué no hay que retar a los perros
Según el veterinario Jaume Fatjó, no es recomendable retar a los perros porque no lo entienden y esto solo desgasta la relación con el dueño. “No es un buen sistema. La inmensa mayoría de las veces, el animal no lo entiende y no tiene efecto. No sirve para nada. La única cosa que logra, además de empeorar la calidad de vida del animal, es arruinar el vínculo con nosotros”, señaló.
En esa misma línea, la veterinaria Rosana Álvarez advirtió que el castigo puede generar ansiedad y estrés en el perro: “Cuando castigas a tu perro, no le enseñas a evitar una conducta. Tu animal no aprende qué hacer, sino a temer la situación en la que ocurre el castigo. El estímulo se convierte en un predictor de que algo malo va a pasar, generando un estado de ansiedad y estrés constante en el perro”.

Qué pasa cuando se reta a un perro
Entre los motivos por los que no recomiendan retar a los perros destacan:
- No asocian el castigo con la conducta: el perro no entiende qué acción provocó el reto.
- Llega tarde para que aprenda: el regaño suele ocurrir después de la conducta.
- Genera miedo y estrés: puede provocar ansiedad en el animal.
- Debilita el vínculo: afecta la relación con su dueño.
- No corrige el problema: la conducta puede repetirse.
En vez de retar a los perros, los veterinarios remarcan que la mejor manera de educarlos es mediante refuerzos positivos. Incluir golosinas, juguetes o palabras de aliento cuando realizan una buena acción los motiva a repetirla.
Además, es fundamental establecer límites claros desde el principio, pero siempre con paciencia y constancia. Redirigir la conducta y reforzarla cuando la ejecutan bien es clave para que aprendan sin estrés ni miedos innecesarios.
Claves para educar a un perro sin recurrir al castigo
Por eso, los especialistas recomiendan tener en cuenta algunos puntos clave:
- Aprenden por asociación: los perros vinculan conductas con consecuencias inmediatas.
- La constancia es clave: repetir reglas claras evita confusiones.
- El refuerzo positivo funciona mejor: premiar lo correcto mejora la conducta.
- La calma es fundamental: un ambiente sin gritos reduce el estrés del animal.
- La paciencia acelera el aprendizaje: los cambios de conducta requieren tiempo.

Así, aunque retar a los perros puede parecer la mejor solución para que aprendan, los expertos remarcan que esta práctica solo genera estrés y ansiedad. Actuar con refuerzos positivos y establecer límites claros es la base para una buena educación y para el bienestar del animal.