El error que cometen los jujeños al dejar la carne (y que casi nadie advierte)
En Jujuy, dejar la carne parece un cambio menor, pero una especialista advierte que el error más común no es lo que sacás del plato, sino lo que ponés en su lugar. Y hay un detalle que casi nadie controla antes de arrancar.
En Jujuy, la carne sigue ocupando un lugar central en la mesa y en la cultura, pero cada vez más personas buscan alternativas vegetarianas. Una nutricionista explicó cuáles son los errores más comunes al intentarlo y qué nutrientes no se pueden descuidar.
En el marco del Día Mundial del Vegetarianismo, la nutricionista Macarena Mulqui (MP 70) pasó por Canal 4 y analizó cómo se vive esta tendencia en la provincia. Su diagnóstico es claro: en los consultorios todavía son pocos los pacientes vegetarianos o veganos, en un territorio donde las empanadas, el api y las comidas calóricas pesan fuerte en la identidad gastronómica.
“Somos calóricos los jujeños”, resumió Mulqui durante la entrevista, al mencionar la costumbre de consumir preparaciones abundantes incluso cuando el termómetro no da tregua. Sin embargo, aclaró que los hábitos pueden modificarse y que no hace falta convertirse en vegetariano estricto para empezar a comer mejor.
Dejar la carne no es suficiente
Uno de los puntos que más remarcó la especialista es que una dieta vegetariana no se reduce a eliminar la carne del plato. Al hacer ese cambio, el cuerpo necesita otras fuentes de proteínas, hierro y vitamina B12, nutrientes que normalmente se obtienen de los productos de origen animal.
Dentro del vegetarianismo hay distintas variantes: quienes mantienen el consumo de huevos y lácteos, quienes incorporan solo uno de esos grupos y quienes optan por una alimentación vegana, sin ningún producto animal. Por eso, cada dieta debe evaluarse según las necesidades y características de cada persona.
El riesgo de los ultraprocesados “veganos”
Mulqui también advirtió sobre un fenómeno que vio crecer con la popularidad de estas dietas: personas que dejan la carne pero reemplazan ese consumo por productos veganos industrializados. La recomendación es no asociar automáticamente la palabra “vegano” o “vegetariano” con un alimento saludable.
La prioridad, según la nutricionista, debe estar en los alimentos frescos, las preparaciones caseras y una dieta variada y equilibrada.
¿Hay que abandonar la carne por completo?
Para quienes tienen una fuerte tradición carnívora, el cambio no tiene que ser radical. Reducir las porciones, sumar uno o más días sin carne a la semana o disminuir el consumo de embutidos, salchichas y carnes procesadas ya representa una mejora en los hábitos.
Mulqui planteó que no es necesario “ponerse un título” ni definirse como vegetariano o vegano para comenzar a comer mejor.
Controles antes de cualquier cambio
Otro punto central es conocer el estado general de salud antes de modificar la alimentación. La recomendación es mantener los controles anuales y prestar atención a valores como colesterol, triglicéridos, glucemia y presión arterial.
También resulta importante evaluar la actividad física, la hidratación, los niveles de estrés, los objetivos personales y los antecedentes de cada paciente.
En una provincia donde la cultura y las comidas tradicionales atraviesan la mesa, el desafío no pasa necesariamente por abandonar la carne, sino por encontrar una alimentación más equilibrada y sostenible en el tiempo.
“El principal objetivo siempre tiene que ser la salud”, concluyó Macarena Mulqui, nutricionista MP 70.