El escalofriante relato de una familia: su hija ve una figura en la ventana cada madrugada
¿Qué ve una niña cada noche en su ventana que la pone tan violenta? La familia pide ayuda y la Policía investiga un caso que estremece a Lugones.
Una familia de la localidad de Lugones, en el departamento Avellaneda, vivió momentos de tensión cuando la menor comenzó a protagonizar violentos episodios. Lo más inquietante llegó después, con un relato que heló la sangre a los efectivos policiales.
Todo comenzó el pasado martes alrededor de las 21.15, cuando una mujer de 48 años se comunicó con la Subcomisaría de Lugones para reportar un incidente en la casa de su hermano, quien padece problemas de salud. Según su versión, cuando se disponían a trasladarlo a la posta sanitaria, la hija del hombre, identificada como R.C., menor de edad, estalló en insultos y violencia verbal contra ellos.
Ante el llamado, los uniformados acudieron al domicilio y entrevistaron a los presentes para reconstruir lo sucedido. Fue entonces cuando la madre de la menor reveló que su hija no solo es agresiva con sus progenitores, sino también con sus hermanos, todos menores de edad.
El relato que encendió la alarma
Durante la entrevista, la mujer soltó un dato que dejó a todos en shock: en reiteradas oportunidades, durante la madrugada, la pequeña asegura ver la figura de un hombre en la ventana de su habitación.
Los familiares contaron que salieron a verificar en varias ocasiones si había alguien en el exterior, pero las recorridas siempre terminaron con resultado negativo. A pesar de ello, la escena se repite y mantiene a la familia en vilo.
La situación fue puesta en conocimiento de la Dra. Andrea Blinder, quien ordenó que se confeccionara un amplio informe sobre lo ocurrido. La Policía continúa con las actuaciones para esclarecer los hechos y determinar las medidas de protección necesarias para la menor y su entorno.
¿Qué hay detrás de los episodios?
A partir del testimonio familiar, las autoridades intentan establecer qué podría estar provocando estas visiones y si existe alguna circunstancia externa que influya en el cambio de comportamiento de la niña.
Entre las hipótesis que manejan los allegados, surge la posibilidad de que la menor haya sido víctima de algún "trabajo" o práctica de brujería, aunque por el momento son solo conjeturas sin sustento.
La investigación avanza para determinar el origen de estas situaciones y si hay una conexión entre las apariciones nocturnas y la agresividad de la menor.