El escándalo de los 'cheques voladores' terminó con la inhabilitación de por vida para el ex intendente de Tilcara
¿Sabías que un programa de TV destapó una maniobra millonaria en Tilcara? Conocé los detalles de la condena que dejó a un ex intendente inhabilitado de por vida.
Ricardo Romero, ex intendente de Tilcara, recibió una condena que lo marca de por vida: tres años de prisión condicional e inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos. La sentencia se conoció este miércoles en el marco de un juicio abreviado realizado en los Tribunales de la capital jujeña.
El ex funcionario fue hallado culpable de los delitos de defraudación a la administración pública, exacciones ilegales y abuso de autoridad. La resolución se dio a conocer cerca del mediodía en el segundo piso del edificio judicial, ante un tribunal integrado por los magistrados Ana Carolina Pérez Rojas, María Margarita Nallar y Alejandro Máximo Gloss.
¿Qué fue el caso de los 'cheques voladores'?
La causa que llevó a Romero al banquillo tuvo su origen en una investigación periodística. El programa Jujuy Investiga, emitido por Canal 7 de Jujuy, destapó una maniobra que quedó en la memoria colectiva como la de los 'cheques voladores'.
Los hechos se remontan a enero de 2018, cuando la administración de Romero, entonces al frente de la intendencia de Tilcara, emitió cheques sin fondo para la organización del Enero Tilcareño. En total, 46 cheques fueron librados sin respaldo financiero, por un monto que en ese momento rondaba los 35 millones de pesos.
Decenas de personas resultaron perjudicadas, entre ellas productores y músicos que habían trabajado en el evento. Muchos de ellos decidieron radicar denuncias contra el ex mandatario.
¿Qué pasó con el ex tesorero municipal?
Juan José Ortega, quien se desempeñaba como tesorero municipal en esa época, también fue llevado a juicio. Le correspondió una pena de dos años de prisión condicional y la inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos, al igual que Romero.
La Oficina Anticorrupción de Jujuy se presentó como querellante en el expediente, lo que dio un respaldo institucional a la acusación.
La condena a Romero y Ortega marca un precedente en la lucha contra la corrupción en la provincia, y deja un mensaje claro: el desvío de fondos públicos no queda impune.