El autor victoriquense instaló su mesa en la plaza San Martín con sus tres libros, entre ellos El Apóstata, el texto que cuestiona los dogmas religiosos. La obra que está escribiendo ahora parte de un costado de la realidad social que conoce de cerca.
El escritor victoriquense Julián Pérez instaló su mesa en la plaza San Martín para ofrecer y presentar su obra a quien pase por el lugar. Lo hace con tres libros publicados y un cuarto en camino, en los que la narración se cruza con la reflexión filosófica y la crítica social.
Formado en la escritura como herramienta para indagar en los conflictos humanos y poner en discusión las estructuras de poder, Pérez recorre en su producción temas que van de la búsqueda religiosa a la vida en prisión, según informó a LA ARENA.
El Apóstata, la obra que presenta
Su trabajo más reciente es El Apóstata, un texto que lleva el cuestionamiento de los dogmas al terreno filosófico, existencialista y social. Con especial atención a ciertas interpretaciones del cristianismo protestante, el libro examina el peso de la religión sobre las conductas individuales y colectivas.
La obra plantea interrogantes sobre la manipulación religiosa, el adoctrinamiento, la dependencia de los fieles respecto de determinadas autoridades y la explotación económica que, según sostiene el autor, pueden ejercer algunos líderes religiosos.
Un encierro que se volvió relato
Un registro muy distinto aparece en Diario de un encierro, su segundo libro. Allí la escritura se ata a una experiencia personal marcada por la hostilidad y el peligro del contexto carcelario. El propio autor lo define como una narración sombría que busca transmitir la crudeza de la vida en prisión y las sensaciones que acompañan el encierro.
En sus páginas también deja ver la voluntad y la resiliencia que, según le contó a LA ARENA, necesitó para salir adelante en ese contexto.
La búsqueda de Dios y una ficción incómoda
Su primer libro, En busca de Dios, propone una investigación que apela a la razón y al pensamiento crítico, con un desenlace abierto. La historia se arma con personajes que protagonizan una aventura geográfica y que, a la vez, funcionan como vehículos de las ideas y reflexiones del autor.
Entre ellos se destaca Zaira, una escritora atea que se convierte en blanco de amenazas y de un intento de asesinato por la publicación y difusión de sus ideas. El personaje remite a la situación de mujeres que desafían los mandatos religiosos y culturales en sociedades extremistas y que quedan expuestas a la persecución por ejercer su libertad de pensamiento.
Pérez aclara que se trata de una obra de ficción, aunque inspirada en problemáticas reales. La literatura, plantea, aparece como un espacio para explorar los conflictos entre la libertad individual, las creencias y las imposiciones sociales.
El próximo proyecto
Mientras tanto, el escritor trabaja en un cuarto libro titulado El indigente, que parte de su experiencia y de la observación de la realidad social para abordar la situación de quienes no tienen un techo.
En todas sus publicaciones, Pérez busca interpelar al lector, poner en tensión las certezas y abrir interrogantes antes que ofrecer respuestas definitivas.